martes, 15 de junio de 2021

Mujer y Patrimonio Cultural 2021. La artista visual Amaya Bombín



Amaya Bombín en el chozo de Monago, Cogeces del Monte (Valladolid)


 
 "Cuando tu pasión es el motor de tu vida, no existen muros en tu camino. 
Así lo refleja la trayectoria profesional"



Amaya Bombín en un chozo de Baltanás, Palencia


Artista visual nacida en Valladolid, en 1977, es licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca y la Hertogenbosch Art School (Holanda) y Técnico Superior en Gráfica Publicitaria en la Escuela de Arte de Salamanca. 

Ha obtenido importantes becas como la Beca Fundación Castilla y León (2018), la Beca ART-EX del Ministerio de Asuntos Exteriores (2016), la Beca de Artes Plásticas en la Real Academia de España en Roma (2009-2010), Beca Fundación Botín para el curso F. Jarauta (2011), Beca CRIdA del Ayuntamiento de Palma de Mallorca (2012), la Residencia CreArt en Delft, Holanda (2013), Residencia Línea de Costa en Cádiz (2014) o la residencia en el LAVA de Valladolid (2015).

Ha expuesto a nivel internacional en sitios como Houston (EEUU), Génova (Italia), Roma (Italia), Delft (Holanda), Zagreb (Croacia), Vilnius (Lituania), Harghita County (Rumania) o Braga (Portugal) y a nivel nacional en Palma de Mallorca, Valladolid, Madrid, Cádiz, Palencia, etc.

Su obra artística es multidisciplinar y los últimos años se centra en el tema raíces a través de su proyecto “Raíces 1.0” , un proyecto artístico realizado en 2018 por toda la comunidad de Castilla y León gracias a la beca para la creación artística de la Fundación Castilla y León que trabaja sobre chozos de pastor por toda Castilla y León. Su búsqueda de estas piezas vernáculas empezó en la isla de Mallorca en 2012. 

En su obra, esa búsqueda de las raíces que nos unen, está representada a través de la piedra sujeta a los conceptos de pertenencia, identidad y antepasados. 

Próximamente su obra se expondrá en el Museo Patio Herreriano de Valladolid.
https://museoph.org/exposicion/amaya-bombin-piedra

Es autora del libro de ilustración infantil "Ada y mamá". 

Realiza trabajos en el ámbito educativo a través de talleres como  el desarrollado dentro del proyecto  I+D+i del Grupo Espaciar de la Universidad de Valladolid en el CEIP Miguel Delibes de Aldeamayor de San Martín, Valladolid. 



No dejen de visitar su web y rrss

www.bombin.es
https://www.facebook.com/amayabombin
@amayabombin
@AmayaBombin

Esta entrada se enmarca dentro de la iniciativa de visibilización del papel femenino en la gestión del Patrimonio Cultural de Castilla y León en 2021, con la pandemia Covid 19 en nuestras vidas.

#mujerypatrimoniocultural2021 #visibilidadfemenina
 

domingo, 23 de mayo de 2021

Mujer y Patrimonio Cultural 2021


En el mes de marzo de 2021, con la pandemia pisando nuestras vidas, tomé la decisión de poner en marcha, en mis redes sociales, una iniciativa que me permitiera dar visibilidad a tantas y tantas mujeres que trabajamos en la gestión del Patrimonio Cultural. Acudí, para ello, a dar voz a mis conocidas en RRSS. Nunca se ha tratado mas que de visibilizar la existencia, importancia y decisiva participación de la mujer en este ámbito, consciente de la brecha de género que existe, por desgracia.

Ciertamente se ha tratado de una experiencia interesante de la que he extraído algunas conclusiones:

1.- Las que nos dedicamos profesionalmente a la gestión del patrimonio tenemos un curriculum que no hace sino avalar nuestro enorme esfuerzo y capacidad

2.- Aquellas personas que dedicándose a otra profesión han recalado por afición o de forma tangencial en el patrimonio cultural son numerosas e igualmente excepcionales.

3.- Casi ninguna de nosotras lideramos proyectos en exclusiva

4.- Existe pudor en la presentación pública de nuestros trabajos y logros. 

5.- No he advertido ningún sentido de competitividad y si de inquietud por  considerar que el trabajo en equipo favorece la integración y la equidad.

6.- En un 95% se ha valorado de forma positiva o muy positiva, por parte de las integrantes de esta iniciativa, la visibilización del trabajo femenino en este ámbito

7.- Un 5% de las mujeres invitadas han declinado la participación por causas muy diversas: falta de tiempo para preparar los datos en un 4%  y un 1% por considerar innecesaria la iniciativa.

8.- La acogida del resultado ha sido muy positiva por parte de los compañeros que la han seguido en RRSS


Toda esta propuesta de visibiliación, reivindicación y justicia va precedida del agradecimiento a todas las mujeres que trabajan incansablemente por el Patrimonio Cultural por su profesionalidad, actividad y generosidad.

Deliberadamente no se trata de un exhaustivo "curriculum vitae" sino de una presentación pública en la que pueden exponerse tanto su formación como trabajos, apreciaciones.

Paso a ennumerarlas y abriré sucesivas entradas del blog dedicadas a cada una de ellas.

¡Gracias a todas!

Amaya Bombín. Arquitecta y artista

Ana Macón. Historiadora del Arte

Ángeles Sevillano. Arqueóloga. Museo Romano de Astorga

María de los Ángeles Zapata Castillo. Música.

Arantza Rodrigo Martín. Gestión Cultural. Centro de Interpretación del Folklore de San Pedro de Gaillos.

Beatriz Sánchez Valdelvira. Arqueóloga. Gestión en Patrimonio Cultural

Blanca Mateo Urdiales. Historiadora del Arte

Marta Herrarte, Ruth Lorenzo. Colectivo Calabacín Errante.

Carlota Muñoz Herrero. Conservadora y Restauradora.

Carmen García Merino. Arqueóloga. Catedrática de Arqueología de la Universidad de Valladolid

Carmen Molinos. Periodista. Fundación Santa María la Real.

Carolina Gómez Huertas. Diseño gráfico

Clara Martin. Arqueóloga.

Consuelo Escribano Velasco. Arqueóloga. Junta de Castilla y León

Cristina Alario García. Arqueóloga

Cristina Párbole. Historia del Arte #Porunrománicoabierto

Cristina Tejedor. Arqueóloga. Profesora de Prehistoria de la Universidad de Valladolid.

Cristina Vega Maeso. Arqueóloga.

Edén Fernández. Bióloga. Paleoantropología.

Elena Sánchez Moral. Arqueóloga.

Elisa Simón Zamora. Profesional del Turismo.

Esperanza Martín. Arqueóloga y Dibujante.

Esther Díez. Socióloga, especialista en etnología, danza. Zanfonista.

Esther Rodríguez González. Arqueóloga.

Fabiola Monzón Moya. Arqueóloga.

Filomena Barata. Arqueóloga. Museo Arqueológico Nacional. Lisboa

Gloria Martín. Oficina Turismo de Cigales, Valladolid.

Inés Centeno. Arqueóloga.

Irene Arribas. Restauradora.

Irene Jiménez Jiménez. Arqueóloga.

Julia Montalvillo. Archivera. Cuéllar, Segovia.

Loreto Parro Herguedas. Arqueóloga. 

Lucía Garrote. Gestión Cultural. Fundación Santa María la Real.

Margarita Sánchez Simón. Arqueóloga. Profesora de Arqueología en la Universidad de Burgos.

Margarita Lozano. Turismo Jerez y escritora.

María Luisa López Ávila. Restauradora y gerente de Uffizzi.

María Salgado. Intérprete de música tradicional.

Mayte Sánchez Barahona. Historiadora del Arte y actriz en Teatronaos.

Mila Dolz. Bellas Artes, Escultura, Indumentaria tradicional y música.

Moni Castelo. Artesana en Sayago, Zamora.

Mónica Supiot. Música y danza tradicional castellana. Valladolid.

Olaia Fontal. Educación Patrimonial. Universidad de Valladolid.

Olga Beneitez. Letrada. Junta de Castilla y León.

Oliva Cachafeiro. Historia del Arte. Museo Africano de la Universidad de Valladolid.

Elia Tralará y Uxía López. Orgullo Rural. 

Patricia Machado. Arqueóloga.

Pilar Aguilar. Museo de las Navas de Tolosa.

Raquel Górriz. Arquitecta.

Raquel Jiménez Pasalodos. Arqueomúsica.

Raquel Sanz. Aparejadora.

Sara Colinas. Restauradora en Restauro Colinas.

Sara Marina Borrego. Música antigua.

Sofía Borges. Arqueóloga. Ciudad romana de Ammaia.

Sonía Díez. Arqueóloga.

Stella Maldonado. Historia del Arte. Museografía.

Susana de Luis Mariño. Conservadora en el Museo Arqueológico Nacional.

Vanessa Muela. Música Tradicional.

Zoa Escudero Navarro. Arqueóloga. Fundación Santa María la Real.


¡Feliz Semana!


Quisiera compartir, para esta ocasión, una composición de mi amigo Silberius de Ura que conecta con la esencia de la Naturaleza, esta vez en un lugar simbólico de divinidades femeninas: el Monasterio de Santa María de la Armedilla, en Cogeces del Monte (Valladolid), en el que, como ya saben algunos de ustedes, trabajo desde hace años













miércoles, 29 de julio de 2020

Paestum






Los dioses nos observan desde la geometría
que es su imagen.
       Sus templos no temen a la luz
sino que en ella erigen el fulgor
de su blancura: columnatas
patentes contra el cielo y su resplandor límpido.
Existen en la luz.
 Así sus pueblos bárbaros
intuyen el tumulto de sus dioses grotescos,
que son ecos formados en una sima oscura:
un chocar de guijarros en un túnel vacío.
Aquí los dioses son
como la concepción de estas columnas,
un único placer: la inteligencia,
con su progenie de fantasmas lúcidos.

POEMA PAESTUM  
Guillermo Carnero

Paestum es ese lugar al que llegas con emoción y te sorprende aún mas de lo esperado. Situada en la actual región de la Campania, a unos 50 km al sur de Salerno, fue una enorme ciudad de mas de 150 hectáreas, de las que unas 25 son públicas,  con una muralla torreada de 5 km de perímetro, te recibe inesperadamente. 
Aparcas tu coche y has de recorrer unos centenares de metros para llegar al ágora griega. Esos pasos te acercan al gran conjunto de templos. Esos impresionantes, enormes y antiguos templos que has visto en fotos y que has estudiado se levantan majestuosos sobre la llanura del valle del Sele.


Paestum en la II Edad del Hierro. Restos de urnas cinerarias halladas en la zona de Paestum
MANP


La leyenda cuenta como Jason y sus cincuenta compañeros navegantes del barco Argo conquistaron el vellón de oro en La Cólquide, en el lejano Mar Negro. A su regreso tuvieron que cruzar los ríos Danubio, el Po y Ródano para acabar descendiendo por la costa del Tirreno deteniéndose en la desembocadura del río Sele donde levantaron  un santuario a su diosa protectora Hera, esposa del gran Zeus, en su advocación de Hera Argiva y  Hera del Argo.
Se dice que desde su templo la diosa protegió a los marineros durante siglos, pero además, en su papel de madre de los dioses, se convirtió en protectora de los matrimonios y de la prosperidad de la naturaleza y los hombres. 
Este lugar religioso devino en el marcador de una frontera entre el territorio situado al sur del río Sele, habitado por los griegos de la antigua Posidonia, llamada Agrópoli, situada a unos 9 km del santuario, y el pueblo etrusco, al norte del mismo. Como en todas las fronteras, existía una permeabilidad que hacía posible la existencia de importantes intercambios comerciales, económicos, idiomáticos y culturales.
Si bien la existencia del santuario era recogida en los textos antiguos, fue realmente descubierto en los años 30 del siglo XX gracias a la intuición de la arqueóloga Paola Zancani Montuoro quien lo localizó en las marismas de Sele, comenzando su excavación arqueológica junto con Umberto Zanotti Bianco. A ellos se debe el hallazgo de las antiguas metopas datadas en 570 a C, unas décadas después de la fundación del templo, que hoy se exponen en el Museo  Arqueológico Nacional de Paestum (en las fotos MANP). 
Nuevas campañas de excavación arqueológica permitieron reconocer la decoración metopada de una reforma de finales del siglo VI si bien sabemos que el templo mantuvo su actividad y prestigio incluso en época romana.
La narrativa de la decoración del templo representa los trabajos de Hércules, el viaje de los Argonautas y episodios de la Guerra de Troya.
Debemos al geógrafo griego Estrabón, que vivió entre finales del siglo I a. C. y  comienzos del siglo I d. C., la descripción de la historia de la ciudad de Paestum, que, evidentemente, se completa con la investigación arqueológica realizada a lo largo del siglo XX y hasta la actualidad.
Se da por cierto que a finales del siglo VII a. C., los ciudadanos de la ciudad de Sibaris , situada al sur, en la Magna Grecia, en la actual Calabria, buscaron el modo de establecer un nuevo asentamiento amurallado para iniciar intercambios con los etruscos. Liderados por el dios marino Posidón llegaron a un primer emplazamiento situado en una colina sobre el mar, donde le levantaron un templo,  pero tiempo mas tarde decidieron establecerse en el valle del Sele.


Estátera de Posidonia. 520 a C.  Money Museum, Zurich

A mediados del siglo VI a C y hasta un siglo después, Posidonia vivió su periodo de esplendor y bonanza. Fue entonces cuando se levantaron el ágora y los santuarios antiguos de Hera, datado en 560 a C y el de Atenea, en 510 a C. 
Unos años antes se había levantado una capilla monumental dedicada al héroe fundador de la ciudad. El culto al héroe era una práctica muy común. Los héroes tenían un papel fundamental en la sociedad de las polis griegas y en la Magna Grecia su importancia era mayor, debido a que se consideraban héroes también a los fundadores de dichas apoikias, los oikistes.
Este culto, normalmente, se centraba alrededor del heroon, donde se creía que reposaban los restos del héroe, las reliquias, aunque en numerosas ocasiones las tumbas estaban vacías. A menudo estaban dentro de las ciudades, en el ágora o junto a las puertas de la ciudad, o incluso dentro de un gran santuario religioso, como el heroon de Pelops en el Altis de Olimpia. Se hacían ofrendas, comidas y se consideraba que el héroe, que aún estaba vivo, compartía esas ofrendas. La “posesión” de un héroe por una determinada ciudad era visto como algo fundamental para el buen devenir de ésta. Esta superstición llevó a algunas ciudades griegas a enfrentamientos por el control de restos considerados heróicos.


Paisaje de Paestum con el lienzo de muralla y una de sus torres reconstruidas



El Heroon es una de las mas antiguas construcciones conservadas de la ciudad de Paestum, en torno al 520 a.C., ubicado en el ágora de la polis. 
En un principio un túmulo cubría la tumba, pero con el paso del tiempo se perdió  y dejó al descubierto la parte superior de la estructura y se diferenció del resto del ágora mediante una pared de piedras cubiertas con tierra.




Esculturas policromadas del siglo VI a C halladas en el sector del templo meridional. 
Arriba un sedente masculino barbado, abajo un fragmento de escultura femenina con peplos.
MANP


Fragmento de la decoración de terracota con cabezas de león y policromía del templo meridional del siglo VI a C.
MANP


Reconstrucción de la decoración del templo meridional del siglo VI a C
MANP



A comienzos del siglo V a C se levantó el templo de Apolo y en el ágora, el eklesiasterion, donde se celebraban las asambleas de ciudadanos.





Templo dórico de Hera en Paestum




Entre los templos de Hera y Hera II (antes de Neptuno) se alza este "Caballo de arena" de Mimmo Paladino, realizada en 1999, sugerente y curiosa instalación artística entre los templos del sitio arqueológico de Paestum



Metopas del antiguo templo del siglo VI de la diosa Hera hallados en excavación arqueológica y hoy exhibidas en el Museo Arqueológico Nacional de Paestum


Trabajos de Hércules.
Detalle del bajorelieve de una metopa del antiguo templo de Hera. 
MANP






Estado actual de algunas de las metopas arcaicas y su recreación incisa
MANP


Templo  de Atenea en Paestum.



Templo de Hera II, tradicionalmente conocido como templo de Neptuno




Cella con dos pisos de columnas en el templo de Hera II o de Neptuno






Templos de Hera  I y Hera II , anttes Hera y Poseidón o Neptuno, en Paestum. Planta y sección
http://hisarquitectura1mn.blogspot.com/2018/05/templo-hera-en-paestum.html




El templo consagrado a Hera,  llamado hoy la Basílica, es de estilo dórico, el mas antiguo y primero de los órdenes arquitectónicos griegos.
El segundo, levantado hacia 510 a. C. con elementos dóricos y jónicos (el segundo orden arquitectónico), se conocería durante siglos como templo de Ceres, diosa romana de la agricultura y la abundancia, aunque hoy los arqueólogos creen que su primigenia advocación sería para a Atenea.
Hacia el 470-450 a C se levantaría el último de los templos, de nuevo en estilo dórico, presumiblemente para venerar a Apolo, si bien los expertos consideran que también pudo estar dedicado a Hera, por lo que pasó a ser conocido como Hera II. El capricho hizo que los ilustres visitantes del siglo XVIII, impactados por su excelente estado de conservación y su perfección estética, lo considerasen como el  templo de Neptuno (el dios romano del mar). En la cella de este templo se levantó un piso superior  para darle mayor monumentalidad.







Un nadador saltando al vacío da nombre a la tumba de la que forma parte este famoso y admirado panel pintado. A su lado se exhiben el resto de paneles pintados de la tumba donde se representa un banquete con música y bebida en sus copas griegas y grandes cráteras. Se data  en 480-470 a C.
(MANP)










Reconstrucción del aulos y lira representados en la tumba del Nadador en Paestum

A finales del siglo V a. C se produce una crisis en toda la Magna Grecia, y Posidonia pasa, en unas pocas décadas y gradualmente,  a ser una ciudad bajo dominio de uno de los pueblos del interior montañoso, los Lucanos, que  habían servido a los pobladores griegos, y que cambian su nombre por Paistom.  Convertidos en la clase dominante mantienen la ciudad como un referente político, comercial, cultural y artístico que se pone de manifiesto en los hallazgos arqueológicos de productos de lujo y artistas de renombre, como Assteas y Python, el pintor de Afrodita. 
Los motivos pintados de las enormes cistas funerarias representan una sociedad de aristócratas guerreros, mujeres ostentosamente adornadas y juegos y rituales funerarios muy similares a los de otros pueblos itálicos contemporáneos.
Estas tumbas comienzan a aparecer en el siglo XVIII. Con Sabatini, arquitecto al servicio del rey Carlos III, a la cabeza el equipo de arqueólogos se encuentra inmerso en la prodigiosa tarea de devolver a la luz las ruinas de Paestum y excavando en su necrópolis han encontrado un centenar de tumbas decoradas con pinturas naturalistas de exquisito dibujo. Ante sus ojos, un varón en caída libre a un lago, representa tal vez, de forma alegórica, el paso de la vida a la muerte a través del la laguna Estigia. Guerreros, caballeros, leones, catafalcos, procesiones de plañideras, escenas naturalistas y carros conducidos por la victoria alada aparecen decorando el interior de estas cistas individuales y dobles.




Cista funeraria  pintada. Siglo V a C.
MANP


Dama oferente frente a un caballero coronado y con las armas.
Cista funeraria  pintada. Siglo V a C.
MANP


Escena  polícroma de aves y plantas en una cista del siglo V a C.
MANP


Guerreros en un enfrentamiento de infantería. Portan lanza, escudo redondo y espinilleras
Panel de una cista. MANP


Guerrero con toda su implementa frente a una crátera honorífica
Cista exhibida en el MANP


Panel polícromo con escena funeraria en la que se representa el catafalco con la mujer fallecida y las ofrendas de unguentarios. Un músico toca el aulas mientras otro personaje, posicionado en la cabecera parece sujetar los almohadones.
Cista funeraria del siglo V a C. MANP


Panel de cista funeraria donde se representa un lecho con una mujer fallecida y las plañideras de su cortejo fúnebre. MANP


La Victoria conduce un carro que dirige al caballero al otro mundo.
Cista funeraria
MANP


La ciudad es en ese momento una amalgama de tradiciones diferentes, culturas, idiomas y pueblos pero continúa su apariencia griega.
Salvo un periodo cortísimo, de un año, entre 332 y 331 a C, en que la ciudad fue tomada por el rey Alejandro de Épiro, la ciudad continuó siendo Lucana hasta su absorción por Roma en el siglo III a C.
Los romanos se apoderaron de la ciudad en el 273 a. C., cambiaron su nombre a Paestum y establecieron una colonia bajo la ley latina, es decir, una comunidad autónoma desde un punto de vista administrativo, pero vinculada a Roma, con una estrechas relaciones en las que los paestani se convirtieron en aliados, incluso navales, esto es, debían proveer de barcos en caso de necesidad, cuestión que hicieron en las dos primeras Guerras Púnicas. Igualmente suministraron trigo a Roma para resistir contra el ataque de Hanibal a Taranto por lo que se les recompensó con un aceca propia emitiendo moneda con la leyenda PSSC - Paesti Signatum Senatus Consulto- que se mantuvo hasta  el siglo I d. C.
El foro romano se apoderó del espacio de la antigua ágora urbana levantándose  nuevos templos, un mercado, el edificio del Comicio, un anfiteatro, casas particulares y baños. No obstante, los antiguos templos griegos siguieron prosperando.


Foro romano de Paestum con los restos del anfiteatro, seccionado a la mitad, al fondo


La ciudad romana se mantuvo, gracias a unas excelentes comunicaciones, rica y vital hasta la puesta en marcha de la Vía Apia y la Popilia que la excluyeron de las principales rutas comerciales.




La fascinación por este lugar no es una exclusiva de nadie sino de la Humanidad por completo. Personajes ilustres y significados en la historia, desde Johann Wolfgang Goethe a Carlos III, Mussolini, y los aliados de la II Guerra Mundial han dado testimonio de ello a través de sus obras, copias y amparando los trabajos arqueológicos.



Grabado del arqueólogo, arquitecto, investigador y grabador italiano Pinaresi con el templo de Paestum de fondo. S. XVIII



Infantería de USA tras el desembarco en Salerno. II Guerra Mundial



Panteón de París, inspirado en los templos de Paestum.
 Foto: Wikimedia Commons / Camille Gévaudan / CC BY-SA 3.0.



Paestum es por ello y por su mensaje del pasado proyectado al futuro, Patrimonio de la Humanidad desde 1998.

Asistir allí a una de las muestras estivales y conciertos es, sin duda, una delicia.

Quiero dedicar estas líneas y fotos a mis compañeros de viaje, mi familia y amigos, Consolación, Irene, Marta, María, Fernando y Gabriel.



¡Que pasen una feliz semana!





Enlaces

https://www.museopaestum.beniculturali.it/index.php?it/1/home
https://es.napolike.com/turismo/place/museo-archeologico-nazionale-paestum/