martes, 23 de septiembre de 2014

Palacios medievales en Las Claras de Tordesillas (Valladolid)





Y Beatriz e Isabel recibieron de su padre, el rey Pedro, el palacio para que en el se hiciera un convento de Claras.


 “una copia auténtica, que mandó insertar el Señor Rey Don Juan el Segundo en un privilegio rodado, que concedió en Tordesillas en 22 de agosto del año de 1448, en que confirma todos los priuilegios hechos a este Monasterio por su fundador. Consta deste privilegio que la Infanta D.ª Beatriz hizo donación de los Palacios que tenía en Tordesillas de su hauitación para ampliar este Monasterio, con todos los propios y
preheminencias que eran suios en dicha villa, salvo el señorío, jurisdicción y pechos reales.
Asimismo le dio algunas villas, lugares y posesiones”. Por supuesto, su hermana Isabel también
ayudó al nuevo monasterio, lo mismo que su padre el rey D. Pedro
(Frco. Calderón, cronista franciscano)

Muchas veces la medida de las cosas te la dan los lugares especiales, los remansos de asombro que hallas por el camino. Antes de que todo estuviera al alcance de un clik, la única posibilidad de llegar a conocer los lugares mas allá de la lectura y la visualización de las fotografías de los libros, o las diapositivas de las clases de arte, era el viaje real con o sin una cámara en ristre.
Para quien vive rodeado de historia y patrimonio cultural no es difícil llegar a casi cualquier parte y desde luego es difícil no asombrarse. Cada nuevo paso es un descubrimiento, un aprendizaje, una lección de historia, de deleite visual y sonoro, un hallazgo permanente de muros que se leen, de esculturas que cuentan historias, de yesos, de rincones en los que a cada paso la boca se va abriendo en un ejercicio involuntario de exclamaciones.
Entre aquellos y cerca de la casa propia, se reconocen espacios singulares de excepcional belleza y de extrañas evocaciones. Ocurre esto en el monasterio de Santa Clara de Tordesillas, para mi uno de los lugares de visita obligada y reiterada mas aconsejable a los amigos que visitan Valladolid y su provincia, o que simplemente recorren la ribera del Duero.

El convento encierra un palacio de claras raices andalusíes, muy alejado de los territorios de los que era original esta arquitectura por lo que supone, desde cualquier punto de vista, una construcción original y especial. 

En general baste decir que casi todos los investigadores hablan de la existencia de dos palacios o de dos construcciones, uno que se debería a Alfonso XI, o que podría ser obra incluso anterior, cuya existencia vendría avalada por las inscripciones conservadas en la fachada,hoy casi ilegibles, y otro debido a su hijo Pedro I.



Plano de Antonio Almagro. Escuela Estudios Árabes, CSIC

Parece aceptarse que la llamada Capilla Dorada sería la obra más arcaica y correspondería por tanto al período más antiguo, mientras que la fachada y su vestíbulo, por sus semejanzas estilísticas y compositivas con el palacio de Don Pedro del Alcázar de Sevilla, a pesar de que allí se encuentren las inscripciones que pudieran haberse reubicado respecto de un emplazamiento anterior.
Los restos existentes en el entorno del patio del Vergel parecen corresponder con un palacio que indudablemente cabe atribuir a Pedro I, al que corresponderían igualmente la fachada, el vestíbulo, los baños y el patio árabe, mediante el que se habría integrado en el edificio una construcción correspondiente a un edificio preexistente, la Capilla Dorada.





Sobre los orígenes. La existencia de un palacio del XII-XIII


Una sola noticia avala esta hipótesis remontándose a tiempos del rey  Alfonso VIII,  que en 1169 declara libres de todo pecho los palacios que su tío Raimundo posee en Tordesillas. Desconocemos si este palacio pudoera coincidir en ubicación con el que luego levantará Alfonso XI.

Los palacios del siglo XIV

Hacia 1340, Alfonso XI, para conmemorar su victoria en la batalla del Salado y fascinado por la arquitectura musulmana, promovió la construcción de un palacio mudéjar en Tordesillas. La tradición y los archivos conocen este lugar como el palacio de la pelea de Benamarín, precisamente en honor a la victoria en dicha batalla, librada el 30 de octubre de 1340.
Su hijo, el rey Pedro I, promueve la construcción de un nuevo edificio, en el que aloja a su favorita María de Padilla. En su testamento otorgado en 1362, Pedro I, dona la villa a su hija la infanta Beatriz, a quien ordena que convirtiera el palacio en un monasterio que albergara monjas de la orden de Santa Clara.

El único vestigio conservado de este primer palacio es, como y a apuntamos líneas mas arriba, la Capilla Dorada, con arcos apuntados-lobulados y arcos de herradura que recorren los muros de la capilla. La habitación está cubierta con una cúpula semiesférica, con planta de dieciséis lados, que descansa sobre trompas y decorada con elementos de lacería. El nombre se refiere al color de los azulejos originales que cubrían los muros y la cúpula, ya inexistentes.




Plano de Antonio Almagro. Centro de EstudiosÁrabes del CSIC


El Palacio atribuible a Pedro I se construyó fundamentalmente a mediados del siglo XIV y estaba configurado por un patio central en torno al que se sitúan diferentes estancias, y que es bien reconocible en la portada , el vestíbulo, el patio de entrada conocido como patio árabe y muy diferentes restos estructurales y decorativos, como yeserías de reciente descubrimiento.



Plano de Antonio Almagro. Centro de Estudios Árabes. CSIC

El patio del Vergel coincidiría en dimensiones y configuración con el del claustro del monasterio. El patio estaba porticado pero las transformaciones del siglo XVII y XVIII no nos permiten conocer el número y dimensiones de los soportes primitivos, si bien parece que pudieron ser de ladrillo.
En los trabajos de restauración llevadosd a cabo en 1988 se reconocieron en el subsuelo del patio unas estructuras en forma de U, situadas en el centro de los lados menores, que fueron interpretadas como pabellones pero que actualmente son consideradas como albercas.
Para este jardín palaciego se propone una planta de andenes cruzados similar a la de otras construcciones, si bien en el palacio sevillano de Pedro I solo existía un anden longitudinal.

El Salón del Aljibe, situado en la crujía este del Patio del Vergel, conserva un arco de ingreso rícamente decorado, dos ventanas geminadas abiertas al patio y los dos arcos de paso a las estancias laterales o alhanías, típicamente mudéjares, que serían similares a las del palacio de Pedro I en los Reales Alcázares de Sevilla. Ambas alhanías habrían desaparecido por la construcción de edificaciones posteriores.


La fachada del antiguo palacio de Pedro I está realizada con sillares de caliza almohadillados y decorada al modo almohade, con paños de sebka, motivos de lacería, labores de ataurique y caracteres cúficos. Comparecen las Llaves del Paraíso, símbolo del poder de abrir y cerrar las puertas del cielo, realizadas en cerámica vidriada verde además de  dos lápidas con inscripciones dedicadas a la batalla del Salado.



Fachada del Palacio de Pedro I. Catálogo Monumental de España. Valladolid, 1916





Plano de Antonio Almagro. Centro de Estudios Árabes, CSIC.

El vestíbulo del Palacio es de planta cuadrada, cubierto con una bóveda de crucería del siglo XV. Los muros originales están recorridos por arcos polilobulados que albergan fajas de yeserías policromadas mudéjares y restos de pinturas góticas de temática religiosa. Este lugar fue muy transformado y convertido en capilla cuándo pasó a ser un edificio conventual.



El Patio Árabe, es un espacio porticado en el que dos de sus crujías están conformadas por arcos lobulados y las otras dos por arcos de herradura. Las enjutas de los arcos están ricamente decoradas con yeserías de motivos vegetales. El alero y la techumbre son de madera.


Los baños árabes del palacio o Hamman, que se comunicarían con el resto de la construcción aúlica a través de lo que hoy es la sacristía, en el lado occidental del palacio, poseen las estancias regladas en función de las diferentes condiciones de temperatura y humedad conservando el hipocausto en algunas de aquellas y la boca del horno. El edificio, hoy visitable, tiene varias estancias:
.- al exterior, en una zona de pequeño patio, habría estado el vestuario o zona de reposo, hoy desaparecido, por haberse construido con materiales mas endebles, según indica Antonio Almagro.
.- el cuarto frió o al-bayt al-barid,
.- el tepidarium, para baños templados y cuya amplitud permitiría también su uso como sala de descanso,
.- el cuarto caliente, caldarium o al-bayt al-sajun.



Fot. Domus Pucelae


Fot. Domus Pucelae

Todas las habitaciones termales cuentan con bóvedas con aperturas en forma de estrellas de ocho puntas o de círculos, cuya función es la iluminación y salida de los vapores.
Los muros de zócalos y las bóvedas de los tres primeros cuartos están decorados con pinturas sobre el mortero, de motivos geométricos,  vegetales y animales. Todos ellos fueron trazados a punzón y pintados posteriormente en tonos de color rojo vinoso.

El Convento de Santa Clara

En 1363 comenzaron las obras de adaptación del edificio para su nueva utilidad, lo que supuso una serie de obras que variaron totalmente su aspecto inicial. El gran patio central, “El Vergel”, se aprovechó como claustro, pero en el siglo XVII, el arquitecto Francisco de Praves comenzó a levantar un claustro clasicista que borra casi por completo todas las huellas del estilo mudéjar.

Entre el siglo XV y principios del XVI se construye la actual iglesia de estilo gótico, está realizada en ladrillo, con una sola nave dividida en cuatro tramos que se cubren con bóvedas de crucería simples y de terceletes. El presbiterio, está cubierto con una espectacular armadura mudéjar de cinco paños, con planta ochavada, decorada con motivos de lacería y mocárabes, con el arrocabe formando arcos decorados con atauriques y en su interior 43 figuras de medio cuerpo pintadas al temple sobre tabla atribuidas al maestro de la pintura del gótico internacional Nicolás Francés o a su taller.




Cubierta de la iglesia de Santa Clara de Tordesillas.


Fot. Domus Pucelae


Entre las capillas adosadas a la iglesia merece la pena detenerse en la capilla funeraria del Contador Mayor de Juan II, Fernán López de Saldaña, construida entre 1430 y 1435 para su enterramiento y el sus familiares. La Capilla de los Saldaña está toda ella realizada en sillería de piedra, cubierta con bóveda de crucería  en cuyas claves, aparece pintado el escudo de los Saldaña. En dos de sus muros encontramos cuatro arcosolios funerarios.
La capilla posee una cripta para los enterramientos, utilizada también para depositar provisionalmente los restos de la reina Juana I de Castilla.
El retablo de la capilla fue pintado por Nicolás Francés, mientras las esculturas son de talleres flamencos.




En la actualidad el edifico sigue utilizándose como convento de clarisas y su gestión compete a Patrimonio Nacional.



Les deseo una feliz semana!






Bibliografía

.- Ruiz Souza, Juan Carlos, 2001: Santa Clara de Tordesillas. Restos de dos palacios medievales contrapuestos ( siglos XIII-XIV). Actas del V CAME, Valladolid 1999, vol. II, pp851-860
.- Almagro, Antonio; 2005: El Palacio de Pedro I en Tordesillas: realidad e hipótesis. Rev. Reales Sitios163. Granada

Para ampliar mas
http://arteysociedad.blogs.uva.es/files/2012/09/08-ORDAX.pdf


Fotografías Domus Pucelae.
http://domuspucelae.blogspot.com.es/2012/09/un-museo-diferente-real-monasterio-de.html


Visitas y tarifas
https://www.patrimonionacional.es/real-sitio/palacios/6193

9 comentarios:

  1. Una maravilla. No conocía los Palacios de Las Claras, y sin duda, la próxima vez que vaya a Tordesillas iré a verlos. Me parece bellísima la Capilla Dorada, su cúpula y el Patio Árabe anexo. Este pequeño conjunto ya es de por sí una auténtica joya de la arquitectura. Por otro lado, en la esquina opuesta, el Hammam es una preciosidad, tanto en su decoración geométrica interior como en la iluminación cenital. Gracias Consuelo por darnos a conocer esta maravilla, escondida por las tierras de Castilla. Finis Mundi es el colofón ideal de esta visita

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  2. Gracias Nacho. Todo el conjunto y cada uno de sus detalles se comprenden ahora mucho mejor. Los trabajos de restauración y los estudios de Ruiz Souza y Almagro, entre otros, permiten entender mejor este gran palacio real en sus diferentes etapas y apreciar mejor cada una de las fábricas. El Convento, aunque no es visitable en su totalidad, es un lugar de incuestionable visita a las zonas abiertas. Un palacio andalusí en Castilla que asombra y maravilla.

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  3. Precioso edificio que merece una visita obligatoria a quien pase cerca de él. Sorprende mucho el encontrar un edificio así y unos baños árabes tan lejos de Andalucía y perfectamente conservados. Gracias por el grato recuerdo.
    Por si te interesa mejorar las imágenes de los planos el artículo de Almagro está colgado en Digital CSIC (como casi todos los de Almagro, creo). http://digital.csic.es/handle/10261/19827

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  4. Gracias Boro, siempre tan amable. Las imágenes son de ese artículo precisamente, aunque no controlo aún como editarlas bien.

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  5. Encantado de hacerlo. Yo edito estas cosas con el Photoshop, es muy fácil en realidad pero hay que tenerlo. Si te sirven te las paso a través de este enlace. Supongo que no habrá problemas de permisos con el CSIC con tal de mencionar la fuente.
    https://drive.google.com/folderview?id=0B6Nf9MpQOjlFTnI2d29tbTczaGs&usp=sharing

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  6. Qué desastre!. No lo vi hasta hoy y la carpeta está vacía Boro. Un saludo y mil gracias por tu ayuda

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  7. Buenas, suelo borrarlos tras un tiempo. Te lo subo y enlazo de nuevo:
    https://drive.google.com/folderview?id=0B6Nf9MpQOjlFcVFuUmJmendoWFU&usp=sharing

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  8. Respecto al claustro del Vergel, no sé porqué se empeñan en considerar que esos restos en forma de U son restos de albercas.
    ¿Las han excavado?
    Porque las albercas se construyen por debajo del nivel del suelo, no por encima.
    Yo entiendo que son pabellones, como los que hay en el patio de los Leones en la Alhambra, palacio construido por Mohamed V, amigo personal de Pedro I, quien colaboró también en parte de la puerta principal del palacio del Rey Don Pedro en los Alcázares de Sevilla.
    El eje principal es norte-sur, por que ahí estaban las habitaciones reales, no este-oeste, que son secundarias.
    Eso mismo pasa en el palacio de los Leones.
    E igual que en el palacio de los Leones, los pabellones están en el eje secundario (este-oeste).
    Lo que pasa es que en este palacio, esas estancias son justamente las que han desaparecido (junto con la terraza-mirador que había en el sur, donde ahora está la iglesia).
    Les recuerdo, además que la roca viva está casi a nivel del patio (el palacio está sobre un cerro que domina el Duero) por lo que cualquier excavación (alberca) tendría que tallarse en la roca, y no ha sido así.
    Esa es la razón por la que se han excavado albercas, como las de la Casa de Contratación y la del Patio de las Doncellas en los Alcázares sevillanos, o la del Alcázar Real de Guadalajara. Y esa es la misma razón por la que esas "albercas" de Tordesillas no se han excavado.
    Claro que existen albercas altas, que sirven para regar por gravedad, pero tienen que alimentarse con una fuente que esté en nivel superior (o una noria). Este no es el caso.

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