martes, 17 de mayo de 2016

La tumba y la basílica San Pablo Extramuros en Roma








Tal vez uno de los lugares mas impresionantes que haya visitado en Roma sea esta enorme basílica alejada del centro de la ciudad antigua, en el camino que la unía con el puerto y la población de Ostia.
Los magníficos restos arqueológicos y el compendio monumental hacen  que el paseo hasta allí sea una opción interesantísima.
Tener la suerte de que además haya una celebración en gregoriano pone una guinda a este feliz encuentro paulino de historia tan antigua, compleja y bella.

Pablo, el apostol, llegó a Roma en el 61, para ser juzgado. Entre los años 65 y el 67 fue decapitado y luego enterrado a dos millas del lugar del martirio, en el área sepulcral que la cristiana Lucina poseía en la Vía Ostiense y que formaba parte de un antiguo cementerio.
La tumba de Pablo se convirtió en objeto de veneración, y sobre ella se edificó una cella memoriae o tropaeum, donde, durante los siglos de persecución, iban a rezar los fieles y los peregrinos.
Esta necrópolis romana, usada fundamentalmente, de los siglos I al III, que fue parcialmente excavada en 1917, ha sido recientemente abierta al público. La arqueóloga  Cristina Carta, de la Sopraintendenza romana, asegura que ofrece una documentación puntual sobre el paso del rito de la incineración al de la inhumación», dos rituales vigentes de manera simultánea durante «mucho tiempo». La mayor parte de este lugar está destinado a acoger cenizas pero su nivel más reciente documente el empleo de las inhumaciones.




A comienzos del siglo IV, con el final de las persecuciones oficiales contra los cristianos y la promulgación de los edictos de tolerancia, el emperador Constantino mandó realizar excavaciones en los lugares de la conocida como cella memoriae donde los cristianos veneraban la memoria del Apóstol San Pablo, decapitado entre el año 65 y el 67, bajo el emperador Nerón. 
Sobre la localización de una necrópolis que conservaba la tumba del santo, situada en la Vía Ostiense, a unos dos kilómetros de la muralla aureliana que rodeaba Roma, mandó, el emperador, levantar  sobre una domus eclesiae, un lugar de culto de pequeñas dimensiones,una Basílica, que el Papa Silvestre consagró en el 324.
El papa Silvestre I (314-335) consagró la Basílica el 18 de noviembre del 324.
Con el fin de poder ampliar la Basílica, que se había quedado pequeña ante el gran flujo de peregrinos, fue necesario cambiar su orientación, de este a oeste.
Su estructura es bizantina, tiene 131,66 m. de largo, 65 m. de ancho y una altura de 30 m. Fue consagrada en el 395 por el papa Siricio (384-399).
Con sus cinco naves (una gran nave central de 29,70 m., y cuatro naves laterales), sus 80 columnas monolíticas de granito y 
La Basílica fue reformada y ampliada entre el 384 y el 395, bajo los emperadores Teodosio, Valentino II y Arcadio, según un vasto proyecto de cinco naves que se abre a un cuadripórtico, y a lo largo de los siglos los Papas seguirán embelleciéndola y añadiendo partes.





Durante el período de las grandes invasiones, los Papas siguieron realizando obras: León el Grande (440-461) mandó cubrir con mosaicos el Arco de Triunfo, reconstruir el tejado que un incendio había destruido y comenzó la serie de retratos de los Papas, representados en los grandes medallones realizados en mosaico que forman un friso que recorre toda la nave central y el crucero.

El mosaico del ábside pertenece a la misma escuela de los mosaicistas venecianos de San Marcos. En el centro, Cristo a la bizantina en actitud de bendecir está rodeado por dos ángeles y por los 24 Ancianos del Apocalipsis. En el registro inferior están los apóstoles Pedro y Pablo, que parece señalar su tumba 15 metros más abajo. Este mosaico fue reformado y retocado varias veces y colocado de nuevo en su lugar en 1853, después del incendio.
Los medallones de la serie papal reafirman a la Iglesia fundada y constituida en Roma por los dos gloriosísimos Apóstoles Pedro y Pablo. Tras el incendio de 1823, Gregorio IX mandó hacer copias de esta serie papal única al mundo que caracteriza a esta basílica. Los medallones antiguos que se salvaron se conservan en el monasterio.
El papa Símaco (498-514) reestructura el ábside y construye algunos habitacula para los peregrinos más pobres.
A la época de Gregorio II (715-731) se remonta la presencia estable de los monjes benedictinos junto a la tumba del Apóstol.
León III (795-816) mandó poner la primera losa de mármol tras el terremoto del 801.
El papa Juan VIII (872-882) mandó levantar una cinta de fortificación en torno a la Basílica y a su Abadía para protegerlas de posibles ataques: este conjunto fue denominado “Joannispolis”.
El papa Gregorio Magno (1073-1085), que fue abad del monasterio antes de ser elegido Papa, mandó alzar el enlosado del crucero enlazándolo con la nave central, erigió un campanario (destruido en el siglo XIX), y bajo su papado se colocó en la entrada principal de la basílica una espléndida puerta bizantina formada por 54 paneles con ataujías de plata.


Son también destacables los mosaicos de la fachada de Pietro Cavallini, el hermoso claustro con piezas cosmati  de los Vassalletto, el famoso baldaquín gótico de Arnolfo di Cambio y el candelabro pascual de Nicola d’Angelo y Pietro Vassalletto, del siglo XIII.
La Basílica pasa de ser un importante de peregrinación, a ser también un compendio del arte paleocristiano, bizantino y gótico.




Bajo el actual altar, a mas de un metro de profundidad  una lápida de mármol lleva la inscripción PAULO APOSTOLO MART

Durante las últimas obras se abrió un hueco debajo del Altar papal para que los visitantes puedan ver la tumba del Apóstol.

En el sarcófago, que no había sido abierto nunca en tantos siglos, se hizo una pequeñísima perforación para introducir una sonda especial, mediante la cual se han encontrado restos de un precioso tejido de lino de color púrpura, bañado en oro, y de un tejido de color azul con filamentos de lino. Se encontraron también granos de incienso rojo y de sustancias proteicas calcáreas. Además, el análisis de pequeñísimos fragmentos óseos, sometidos al examen del carbono 14 por parte de expertos que desconocían su procedencia, ha dado como resultado que pertenecían a una persona que vivió entre los siglos I y II. Esto parece confirmar la unánime  e incontrovertida tradición de que se trata de los restos mortales del apóstol Pablo.

(presentación de los resultados de la investigación por Benedicto XVI)




Yo visité San Pablo el día después del incendio. Tuve una impresión de severa belleza, triste como la música de Mozart. Estaban todavía vivos los vestigios dolorosos y terribles de la desgracia; la iglesia se había convertido en escombros negros y humeantes; los fustes de las columnas, partidos por toda su largura, amenazaban con caer a cada instante. Los romanos, consternados, habían ido en masa a ver la iglesia incendiada.
(Sthendal)


En la noche del 15 de julio de 1823 un incendio destruyó este testimonio único de épocas paleocristiana y bizantina, del Renacimiento y del Barroco. 
La Basílica fue reconstruida de modo idéntico, usando los elementos que se habían salvado del incendio. En 1849 el Papa Gregorio XVI consagraba el altar de la Confesión y el transepto.

Se sigue reformando y embelleciendo. En 1928 se añadió el pórtico de las 150 columnas


1.-Tumba del Apóstol. El año 2006 se abrió un hueco que permite ver la pared de mármol del sepulcro de San Pablo 
2.-Espléndido Ciborio de Arnolfo di Cambio (año 1284). Milagrosamente salvado del incendio.
3.- Mosaico del ábside. El mosaico original, del siglo XIII, resultó muy dañado en el incendio. El actual es la reproducción fiel del primitivo, del que lograron salvarse algunos fragmentos (otros se ven en el Museo).
4.- Candelabro pascual (siglo XII-XIII), con escenas de la Pasión. Obra excepcional, que también se salvó del incendio.
5.- Puerta bizantina.  realizada en el siglo XI que era la puerta central de la antigua basílica. Aunque muy restaurada tras el incendio, es una de las principales reliquias de arte bizantino en Roma.
6.- Mosaico del Arco de Triunfo, llamado de Gala Placidia (hija del emperador Teodosio, siglo V) porque fue financiado por ella. Muy restaurado a lo largo de los siglos y después del incendio.
7.- Claustro del siglo XIII, obra en parte de los Vassalleto.
8.- Retratos de los Papas. La serie fue comenzada en el siglo V. De los retratos de la antigua basílica sólo se han salvado 42 (ahora en el Museo). 
9.- Puerta central de la basílica (Antonio Maraini, 1932). 
10.- Capilla de la adoración. Contiene un valioso crucifijo atribuido a Cavallini y una talla de madera de San Pablo (s.XIV-XV) de gran valor devocional. La capilla acoge también la tumba de Cavallini.
11.- Museo y Pinacoteca
12.- Capilla de las reliquias
13.-Campanario.  Obra de L. Poletti.
14.-Cuadripórtico de ingreso



El baldaquín gótico de Arnolfo di Cambio  (1285), se apoya sobre cuatro columnas de pórfido. Se organiza mediante arcos ojivales trilobulados, en cuyos nichos angulares están las figuras de Pablo, Pedro, Timoteo y Benito y representó el punto de partida para un nuevo arte figurativo. 






Desde el siglo X el candelabro está cerca del altar vacío durante la liturgia del Sábado Santo. El candelabro de San Pablo es un ejemplo excepcional de la obra de los marmolistas romanos de finales del siglo XII y comienzos del siglo XIII: representa escenas de la Pasión y de la Resurrección con decoraciones animalistas y floreales. Se leen los nombres de Nicola d’Angelo y Pietro Vassaletto.















Además de la Basílica papal, el conjunto comprende una abadía benedictina muy antigua, restaurada por Odón de Cluny en el 936, activa bajo la dirección de su abad. Los monjes benedictinos de la antiquísima abadía, edificada junto a la tumba del Apóstol por el papa Gregorio II (715-731), siguen viviendo allí.

¡Que tengan una buena semana!




enlaces:
http://www.vatican.va/various/basiliche/san_paolo/sp/basilica/abbazia.htm
https://www.audioguiaroma.com/san-pablo-extramuros.php
http://www.historiayarqueologia.com/profiles/blogs/roma-desvela-parte-de-la-necropolis-en-la-que-fue-enterrado-san-p?utm_source=twitterfeed&utm_medium

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