martes, 19 de septiembre de 2017

La joven tatuada de Ukok








Dibujos realizados por Elena Shumakova,
 del Instituto de Arqueología y Etnografía del Departamento Siberiano de la Academia de Ciencias de Rusia.


La materia orgánica recuerda, advierte y evoca


Hace algo mas de un siglo, hacia 1900 la arqueología dió un vuelco espectacular al hallarse las tumbas heladas de Ukok, en Siberia. Momias, pelucas, pantalones, abrigos con colas, sillas de montar de fieltro, pelo y cuero, cascos de piel, cámaras completas de madera, semillas, apliques y elementos de madera se conservaban intactas en el permarfrost, ofreciendo unas posibilidades de conocimiento que hasta entonces habían sido impensables. Una arqueología diferente abría nuevos caminos. El hallazgo de la tumba de la doncella de hielo fue un hito fundamental y aún hoy siguen poniéndose al día las investigaciones gracias al grado de conservación excepcional de la materia orgánica.




Cámara funeraria de la momia en el cementerio Ak-Allah-3.
 Museo del Instituto de Arqueología y Etnografía (IAET, SB RAS


Los tatuajes cubren el hombro de la momia helada de una mujer joven descubierta en 1993 por la arqueóloga Natalia Polosmak, en la meseta de Ukok, cerca de las fronteras de Mongolia, China y Kazajstán, cuya tumba nunca había sido profanada. No corrieron la misma suerte sus acompañantes. Una dolescente y un hombre maduro con un tremendo golpe en la cabeza que fueron sacrificados para acompañarla en su último viaje.
El hombro izquierdo de la mujer tiene un tatuaje que representa a un animal mítico, un ungulado con el pico de un pájaro que tiene cuernos semi-abstractos de un cabra montés y ciervos, coronados con las cabezas de gryphos. La misma cabeza se coloca en la parte posterior del animal. El animal en sí está representado con un cuerpo "retorcido". Esta representación es típica de los tatuajes de Pazyryk, cuyo tema principal son los depredadores que combaten los ungulados. Ambos se pueden representar realista o fantástico. Imágenes similares se pueden encontrar en otras muestras de arte de Pazyryk.
Se trataba de una  joven  rubia, de piel pálida, a la que se le denominó la "princesa de Ukok". Esta mujer de unos 25 años de edad vivió en el siglo V a. de C. y murió a finales de primavera de un cáncer que le mantuvo en cama por meses. Su cuerpo había sufrido una ostiomielitis pero cuando tenía poco más de veinte años, desarrolló otra enfermedad grave, el cáncer de mama, que la estaba devorando durante los últimos cinco a siete años de su vida. Llegó al campamento de invierno en Ukok en octubre en estado crítico con dolores severos y pérdida de fuerza física.   Estando en tal estado debió caerse del caballo se lesionó la sien derecha, el hombro derecho, y la cadera derecha, aunque su brazo ya estaba inmovilizado previamente. 
Se especula con la posibilidad de que pudiera haber gozado de un el elevado estatus social; tal vez fuera una chaman de su comunidad  ya que los elementos hallados en su túmulo son excepcionales, además de que es bien sabido que el nacimiento de un chamán es precedido por una larga enfermedad.
Su cuerpo momificado estaba relleno de raíces y hierbas, llevaba la cabeza afeitada cubriéndola una peluca oscura de pelo de caballo. Se encontraba recostada sobre el lado derecho, ligeramente flexionadas las rodillas y las manos cruzadas  sobre el vientre, dentro de un tronco de alerce hueco con apliques de cuero que representaban ciervos con enormes cuernos ramificados y la cubierta cerrada con clavos de bronce. El cuerpo lo cubría una camisa larga de seda de color dorado con adornos rojos que cubría  una pesada falda de lana cosida a partir de tiras rojas y blancas, atada por una gruesa cuerda tejida de hilos de lana con borlas a modo de cinturón. Llevaba botas altas de color blanco, con medias rojas en la parte superior. Sobre su cabeza tenía una peluca y una decoración tallada en madera recubierta de metal . Alrededor de su cuello había un pectoral de madera con estatuillas talladas de leopardos alados, cerca de su cintura había una bolsa de fieltro con un pequeño espejo en un marco de madera, decorado con una representación tallada de un ciervo, un puñado de cuentas de vidrio azul y unas cuantas cuentas más grandes
Junto a ella había seis esqueletos de caballos ajaezados con sus arneses y sillas de montar cubiertas de apliques metálicos, con mantas de sillín y borlas tejidas con hilos de lana.
En el suelo de la cámara funeraria, cubierta con una alfombra de fieltro, había dos mesas de madera con trozos de carne con una navaja de hierro clavada en uno de ellos, vasos de cerámica, cuernos y madera llenos de bebidas,  un pequeño espejo de metal pulido, semillas de cannabis, que debió inhalar para rebajar sus terribles dolores en vida, un cuerno de yak y varios platos, todo ello destinado a los dioses del mas allá.


 Los Pazyryks olían a cáñamo, cilantro y ziziphora
Presumiblemente tenían el hábito de inhalar los vapores del cáñamo ardiente, lo que producía un ligero efecto narcótico. El cilantro lo guardaban en bolsas y almohadas para aromatizar y aliviar el hedor.Plato de piedra que contiene semillas de cilantro quemado. Túmulo 1, sitio de enterramiento de Ak-Alakha-3 (Museo del Instituto de Arqueología y Etnografía SB RAS
Reconstrucción de D. Pozdnyakov 

Los escitas tomaron semillas de cáñamo y entraron en una yurt. Luego, colocaron las semillas en piedras rojas. El vapor y el humo de las semillas eran tan fuertes que ningún baño helenístico podía compararse con este "baño" escita. El gozo hizo que los escitas gritaran muy alto 
(Heródoto, Libro IV, 75)


Kurgan 1 de Ak-Alakha:  vista general y disposición de la construcción funeraria dentro de la fosa de entierro. Dibujo de Ye. Shumakova.  Foto de V. Mylnikov






Sus restos se estudiaron y custodiaron desde su hallazgo en el Museo de Arqueología y Etnografía de Novosibirssk, donde se conservaba desde su descubrimiento, pero recientemente han sido trasladados al mausoleo especial construido en el Museo Nacional  en la capital Gorno-Altaisk de la República de Altái, si bien no están exentos de polémica, ya que unos 2500 años después de su enterramiento, uno de los jefes de la tribu de los Tiele, Akai Kine, ha solicitado al gobierno ruso que declare el complejo arqueológico Ak. Alakka 3 de la meseta de Ukok, en el que fue descubierta la momia helada, Monumento del Patrimonio Cultural Siberiano, a la vez que una re-inhumación de la doncella ya que su tumba ha sido restaurada.





Para conmemorar el traslado definitivo de los restos de la Doncella de Hielo, conocida como la ‘princesa’ de Ukok por los medios de comunicación,  se han reconstruido  los tatuajes que tenía la mujer  en sus brazos, desde los hombros hasta las muñecas. También  hay algunos en los dedos de las manos, pero sólo se conservan en su mano izquierda, mientras que sólo quedan fragmentos en la muñeca derecha y el pulgar. Son tatuajes abstractos y complejos muy elaborados a la vez que hermosos, como cualquier diseño moderno
Lo más probable es que fuera en el hombro izquierdo  por donde se comenzara a tatuarse, porque todas las momias encontradas con un solo tatuaje, éste está dibujado en ese hombro.
Se cree que fueron hechos con fines terapéuticos, ya que varias tribus siberianas en la actualidad practican tatuajes parecidos para aliviar el dolor de espalda, aunque también eran utilizados como medio de identificación personal, pues se creía que serían de gran ayuda en la otra vida, facilitándoles el reconocimiento de la familia y el clan en el encuentro más allá de la muerte. Las imágenes de los animales  fantásticos y reales que utilizan son el lenguaje con el que expresan algunos pensamientos y creencias, al tiempo que definen su posición tanto social como en el mundo. Cuanto más largo y espacio ocupan en el cuerpo indican tanto la edad como el estado social.






Pertenecía a la cultura Pazyryk  que prosperó entre el sexto y segundo siglos antes de Cristo en la estepa siberiana, a su vez relacionada con otros pueblos de pastores semi-nomadas que se extendían desde las tierras de los escitas, al norte del mar Negro hasta la meseta de Ukok. Lo importante de los entierros de la cultura Pazyryk es que se hicieron todos en el permafrost, lo que fue clave para su conservación.

¡Que tengan una buena semana!





Enlaces:
https://scfh.ru/en/papers/a-different-archaeology-pazyryk-culture-a-snapshot-ukok-2015-/


4 comentarios:

  1. Qué interesante!, lo que me ha sorprendido es lo de los tatuajes...que tuvieran un fin terapéutico!.., a mí que me dan asco y repelús!... sería interesante saber más de ello.. (me viene a la memoria, que quizás tocaran puntos energéticos, como la acupuntura...! Gracias, ERmi, muy interesante, comparto!!!

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  2. Un artículo muy novedoso, alejado de otros temas tan trillados.

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  3. Es un fenómeno curioso este de los tatoos. Para pronto haré una entrada sobre el tema.

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