martes, 14 de octubre de 2014

La Santa Espina, cister entre los Torozos


La lluvia da una tregua para visitar Torozos en un octubre muy otoñal. Entre páramos y vallejos surcados por arroyos existe una de las mas bellas y singulares concentraciones de templos medievales del centro de la provincia de Valladolid; en pocos kilómetros encontramos Santa María de Wamba, San Cebrián de Mazote, Urueña y la Espina.
Llegamos a la Santa Espina.
Nos acompaña en la visita el hermano José María, al que van dedicadas estas líneas.
Tres fueron los grandes valedores, a lo largo de la historia, de este complejo monacal. 
Su fundadora fue Doña Sancha de Castilla, promotora de otras tantas entre las que destaca el primer hospital de Peregrinos de León, y que fue enterrada en el Panteón Real de San Isidoro.
A la marquesa de Valderas, dueña de estos territorios tras la desamortización de debe la promoción de la conversión del edificio abandonado en hogar y escuela de niños pobres. Para su dirección recurrió los franceses hermanos de la Salle.
Finalmente, el ministro franquista Rafael Cabestany, a quien se debe la creación en la Santa Espina, de la Escuela Nacional de Capacitación Agraria y la fundación de pueblo de colonización del mismo nombre, con lo que la iglesia del monasterio pasó a constituirse en parroquia del nuevo núcleo.



El Monasterio de Santa María de la Santa Espina se halla en el pequeño valle del arroyo Bajoz y su subsidiario arroyo de la Noria, en pleno territorio del páramo conocido como Montes Torozos, a unos 40 km de la ciudad de Valladolid,  en dirección noroeste.



En el año 1147, la infanta Sancha de Castilla, hermana del rey Alfonso VII invita a tres de los monjes del monasterio francés de Claraval a fundar un monasterio de la nueva orden cisterciense en sus posesiones con la intención de custodiar la reliquia de una espina de la corona de Cristo, que había sido regalada por el rey francés Luis el Joven.

El propio Nivardo,hermano de la orden de San Bernardo de Claraval, debió dirigir las obras del edificio levantado en el siglo XII.
La prexistencia del arroyo condicionó que el claustro se situara al norte de la iglesia, en lugar de la habitual disposición al sur.

De este primer monasterio, levantado al parecer bajo la advocación de San Pedro de la Santa Espina, a finales del siglo XII y principios del XIII, se conservan, en la panda este del claustro una espléndida sala capitular,  el armariolum, la sacristía y la iglesia. 

La sala capitular se construyó en el siglo XIII y se abre desde el claustro a través de tres grandes vanos con arcos apuntados y muy moldurados, siendo el central la puerta de acceso. Es planta cuadrada dividida en nueve tramos mediante cuatro soportes centrales, de los que, los situados en el eje central son ligeramente más anchos. Todos los tramos se cubren con bóvedas de crucería sencilla. El pavimento original no es visible pues se halla recrecido el nivel de pavimento, como pone de manifiesto el hecho de que las basas de sustento de los pilares no sean visibles.















Entre esta sala y la iglesia, se hallan el armalorium, la pequeña habitación destinada a albergar los libros de oración y liturgia, que se considera la más antigua del monasterio, ya que su datación se retrotrae a 1170, y junto a ella, la sacristía de planta rectangular y cubierta con bóveda de arista.

Desde este espacio se accede a la zona de cabecera de la iglesia. La construcción del complejo se dilató durante un siglo y medio comenzando en un momento de transición entre las formas de hacer del románico e inicios del gótico y rematando la mayor parte del mismo en estilo gótico pleno, al que corresponden además la capilla de los Vega o de San Lorenzo, en la cabecera de la iglesia, y los lucillos funerarios del claustro reglar.
Góticos son, igualmente los lucillos funerarios y arcosolios de la panda sur del claustro reglar, expoliados durante la francesada.







 


El templo fue construido entre los siglos XIII y XV. Se trata de un edificio de planta de cruz latina con tres naves de seis tramos en el brazo longitudinal, siendo la central más ancha que las laterales y con el transepto perfectamente marcado, de una sola nave y dos tramos por brazo. 








La cabecera está compuesta por una capilla central con ábside semicircular precedido de un profundo tramo recto, y flanqueada por cuatro capillas, dos a cada lado, de testero recto las correspondientes al lado del Evangelio y la intermedia del de la Epístola, rectangular y mucho más desarrollada la extrema de ese costado.
Los lucillos sepulcrales de las familias Meneses y Alburquerque son del s. XVI, al igual que el retablo, procedente del Monasterio de Retuerta (Valladolid).
La actual capilla de San Pedro, cubierta con bóveda de cañón ligeramente apuntada, es el único resto visible y evidente de la antigua cabecera del primer templo.
El transepto  consta de cinco tramos que le confieren una mayor anchura que la nave. 
El tramo del crucero, de mayor anchura que los restantes, se cubre con cimborrio octogonal con ventanas en forma de arco carpanel entre los nervios de una bóveda estrellada. 
Destaca la capilla funeraria, que se localiza en el ángulo formado por el crucero y la nave, en el lado opuesto al claustro, denominada «de los Vega», es una obra propia del gótico del siglo XIV.


Las naves están separadas entre sí por esbeltos y, al mismo tiempo, potentes pilares de núcleo cruciforme a los que se adosa una columna en los frentes y un codillo en las esquinas. La central, considerablemente más alta que las laterales, se cubre con bóvedas de crucería cuatripartita. Los arcos de separación, son apuntados y doblados. Las naves laterales se cubren con bóvedas de crucería cuatripartita y se iluminan a través de ventanas abiertas en cada uno de los tramos. Todas ellas presentan caracteres similares, si bien las del Evangelio son de medio punto y están cegadas por la construcción del claustro alto, y las del flanco opuesto son apuntadas. 



La capilla de la reliquia del s. XVII fue diseñada por Francisco de Praves, discípulo de Herrera. En ella se puede contemplar la custodia que guarda la Espina.



En la nave de la Epístola, se abre la Capilla del Abad o de San Rafael, en la que en la actualidad se hallan los enterramientos de Cabestany y su esposa.



Ocupando los dos tramos más occidentales de la nave central, se encuentra el coro que sitúa en alto, asentado sobre arcos rebajados y moldurados sobre medias columnas adosadas a los pilares de la iglesia. Esta ubicación es propia del siglo XVI ya que antes los coros se situaban en la nave central de la iglesia en el nivel de circulación, pero cortaban la visión del templo, hecho que propició que a partir del siglo XVI se situaran el alto, con lo cual también se establecía una diferencia clara entre los monjes y el resto de los asistentes al templo.
Junto a las grandes transformaciones del complejo que se produjeron en el siglo XVI en el templo,llama la atención el patio renacentista de Hospedería, en estilo Herreriano, por el que se lleva a cabo el actual acceso al edificio, con una sobria configuración de arcos y pilastras. 






También en el siglo XVI se modificó el claustro reglar,al modo clasicista. Es este un espacio de planta casi cuadrada  de unos 35 m de longitud en las pandas este y oeste, y 36 m en las norte y sur. En la zona occidental se encontraba la zona de conversos, desaparecida en el XVI con la construcción de una gran escalera monumental y asumidas las dependencias toda vez que los conversos desparecen de los monasterios en esa época.
En el XVIII se levantó la fachada principal del templo con las dos torres que le otorgan el aspecto que presenta en la actualidad y que son obra de uno de los discípulos de Ventura Rodríguez.





Durante 700 años, tras la valla de piedra que rodea el perímetro del Monasterio, la orden del cister organizó la vida y posesiones de este lugar.
En la actualidad este centro es una Escuela de capacitación y experiencias agrarias dependiente de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Montes de la Junta de Castilla y León, aunque los hermanos de la Salle continúan al frente del monasterio.









No dejen de visitar este lugar. 


Feliz Semana!







Si desean ampliar la información, pueden hacerlo en:

García Flores, A; 2010: Arquitectura de la Orden del Cister en la provincia de Valladolid (1147-1515)
Escribano Velasco, C. y Balado Pachón, A..; 2010: Guía del Cister en Castilla y León.

http://www.lasantaespina.es/

lunes, 6 de octubre de 2014

Los vestidos antiguos de la Virgen de la Armedilla. Tejidos históricos en Cogeces del Monte I.







Hace unos años me embarqué en la tarea de ayudar en la limpieza de algunos de los elementos litúrgicos de la iglesia de mi pueblo durante mi estancia veraniega. Aprendí a hacerlo de la mano de Teódula García, una de las personas mas generosas y templadas que la vida puso en mi camino.
Con los años ella debió ir retirándose, a la vez que yo me involucraba en la tarea, hasta que poco a poco se fueron limpiando y, a la vez, catalogando todas las piezas visibles y empecé a tomar conciencia de la importancia de algunos bienes guardados y nunca, hasta entonces, suficientemente valorados.
Me desbordó lo hallado y algunas personas acudieron en mi ayuda. Enseguida fuimos conscientes de que aquello exigía una formación que estaba mas allá de lo que nosotros manejábamos y sin arredrarnos comenzamos a leer y estudiar para iniciar una aproximación histórica y técnica a los tejidos mas singulares. En el verano de 2012, el grupo de investigación histórica y etnográfica de Cogeces del Monte, Gihec, ya a pleno rendimiento, organizó una muestra sobre ropajes históricos litúrgicos. La selección se hizo sobre piezas de los siglos XVI a XVIII, las más antiguas conservadas en la localidad, correspondientes a los vestidos de la Virgen de la Armedilla y los de oficiar la liturgia en ocasiones singulares.



Durante la Alta Edad Media y fundamentalmente en los siglos X y XI, se produce un cambio sustancial en el vestir de Europa y sobre todo en la Península Ibérica.  La influencia oriental pone de moda una sofisticación en el modo de vestir de las élites sociales que adoptan un comportamiento suntuoso. Llegan al Imperio carolingio y al sur de la península ibérica, a través del califato los tejidos terciopelos, sedas, brocados, damasquinados, tafetanes, gasas, etc y aparecen los bordados con oro, plata, piedras preciosas y semipreciosas, corales, metales, plomo, cartón y sedas teñidas de bellos colores e incluso pintadas a mano, lo que supone que  artesanos muy diversos colaboren en estas nuevas telas suntuarias. Así se ha de echar mano de  plateros, orfebres, fundidores, tallistas de piedras preciosas, forniteros, tintoreros y urdidore.
En el territorio de influencia carolingia de la Marca Hispánica, se puso de moda un vestuario con superposición de mantos, telas y pieles, pegados éstos  a puntadas finísimas consiguiendo estos bellos efectos: leones rampantes, escudos, castillejos, flores, etc. sobre lanas, linos, hilos, yute…
Por otra parte, la influencia de los telares islámicos del sur peninsular, fundamentalmente de la zona almeriense, es notable en la Castilla medieval, introduciendo exquisitos tejidos de seda entre la aristocracia, de la que dan buena cuenta los ejemplos condales de Oña y reales, en la colección de las Huelgas Reales y Oña (Burgos) y San Zoilo, en Carrión de los Condes (Palencia).Mas información...





Las imágenes de culto, entre ellas las de la Virgen María son, a lo largo de la Edad Media, esculturas realizadas sobre piedra y madera policromadas. Durante los siglos XII y XIII, es representada como imagen sedente, el trono de la Sabiduría, aliviando en el XIV y el XV, el hieratismo hasta pasar de ser la madre de Dios, a partir del XVI y fundamentalmente a lo largo del XVII, a ser representada de forma completamente diferente adornándose como una señora noble, con ricas telas y ornato. Coincide esta cuestión con aquel empeño ibérico en la defensa de la Inmaculada Concepción de la Virgen y su Asunción al cielo.
Es entonces cuando muchas imágenes son meros soportes y bastidores, aunque siguen venerándose las antiguas tallas medievales, son transformadas para adaptarse a los nuevos gustos en su presentación y veneración, siendo este el caso de la talla de la Virgen de la Armedilla, una imagen  románica de madera, en la que la pintura expresa sus rasgos faciales, vestidos y trono. Adaptarla a estos nuevos usos supuso ocultar el niño Jesús original de la virgen theotocotos , una necesidad de darle mayor altura, pues debe pasar de ser una imagen sedente a una de pie,  nuevas manos, un nuevo niño Jesús y vestidos apropiados, constando estos de un enaguado superpuesto, cofia, un mandil o vestido, manto a juego, un rostrillo de plata dorada y la corona de bronce, que transformaban completamente su imagen externa.
El rostrillo de la Virgen de la Armedilla es un óvalo de filigrana de plata de gran calidad técnica aderezado con perlas y cristales de colores: blanco, verde y rojo fundamentalmente. Aunque no es posible determinar su autoría ni cronología, pues carece de marcas visibles, proponemos de forma poco fundamentada y basándonos en criterios estilísticos, una fecha posterior al siglo XVI para su fabricación.
La corona de la Virgen, así como la que se le puso al niño Jesús de Maliñas (tardogótico) está realizada en bronce y parece de finales del XVII.
La de la virgen es radiada, rematando en soles con pedrería de color verde y rojo, aunque faltan numerosas piezas de cristal.
Encomendado a las llamadas camareras, el acto de vestir y desvestir o cambiar de vestido a las imágenes de la virgen iba directamente ligado a las mujeres devotas. Los vestidos solían ser regalos y donaciones que se han perpetuado a lo largo de los siglos, hasta la actualidad. La camarera de la virgen de la Armedilla custodiaba todos sus vestidos y complementos en su casa. Llegado el momento del cambio se dirigía a la iglesia, descendía la imagen colocándola sobre un cesto de mimbre y tomándose su tiempo procedía al desvestido y vestido de la misma. Este momento, reservado a la camarera, no era público, prohibiéndose expresamente la presencia de cualquier otra persona y fundamentalmente la de los niños, a los que se les indicaba que la virgen estaba pariendo.
La virgen de la Armedilla dejó de vestirse en la década de los 70 del siglo XX.
De entre todas las piezas conservadas cabe hacer una especial mención a dos equipos completos de mandil y capa de los siglos XVI y XVII, el primero de ellos de seda natural negra y el segundo en color rosa palo.


El manto y mandil negros de la Virgen de la Armedilla bien podrían ser datados en el siglo XVI y fueron trabajados sobre seda natural negra. Se trata de un tejido de tafetán de seda y plata forrado en lino y seda. Sobre la seda se cosió un encaje de aguja con algodón negro, blanco  e hilos de plata, al parecer realizado sobre bastidor de almohadilla y bordados.
Los motivos se dibujaban sobre pergaminos finos o sobre sarga de algodón a mano alzada. Se tejían primero los motivos florales en algodón pasando después el hilo de plata, cuando éstos completaban el patrón de la prenda, se ponían sobre la base previamente cortada y se unían después unos con otros, en éste caso en negro, rematando finalmente toda la pìeza con un encaje de bolillo en plata.




Los telares en esa época solían medir de entre 30 y 80 centímetros de anchos, ajustándose los. bastidores a la necesidad del trabajo.




Los vestidos de color rosa palo, datados en el s. XVIII están igualmente realizados sobre tafetán de seda, con forro de seda y rematado en bolillo de plata, en este caso con encaje plateado en el centro del mandil y viseando la capa, un equipo mucho mas sencillo que el anterior.




Feliz semana!








Para saber mas

.- Escribano, C; Gutierrez, M. y Herguedas, M; 2012: Indumentaria litúrgica de los siglos XVI y XVII en la iglesia parroquial de Cogeces del Monte, Valladolid. Estudio y presentación pública
Arcamadre 15, pp16-21


.- Estudios de patrimonio


martes, 30 de septiembre de 2014

Llibre Vermell en Santa María de Aguilar de Campoo, Palencia.





Entro. Los pasos resuenan en el pavimento pétreo; el murmullo y la exclamación continuada acompañan al grupo. Sumergida, de pronto en otra dimensión, un entorno de silencios y sonidos diferentes a los cotidianos me rodea. Atravieso un pasillo que conduce hasta el claustro, respirando profundamente, preparándome para absorber una arquitectura y unas imágenes  de otra época.

Pienso en lo que voy a hacer, en el privilegio que tendré de experimentar la música medieval en un lugar concebido y levantado en la misma época. Creo que existe una relación inequívoca entre las estructuras y la música que se compone en ese tiempo, que su diseño es complementario, que ambas se enriquecen y alimentan.

Deambulo haciendo que la retina recorra incesante cada espacio, que el cerebro ordene a la memoria retener todo aquello; sonrío cuando los compañeros miran como enloquezco cámara en ristre.

No quiero contarles mas que es un goce auténtico. Me preparo para el concierto; en la sala donde calentamos la voz, de nuevo risas,  chascarrillos y por fin las respiraciones y calentamiento.

Cantar permite interelacionarse en un clima antiestrés, ejercitar la musculación del diafragma y abrir los pulmones, mejorar la memoria y el sentido del ritmo, disfrutar, conocer, mejorar, experimentar, interpretar.

Recomendable 100%, canten; canten en grupo si pueden, mejórenlo con música en directo y atrapen el sentido de las cosas en su lugar y en su momento, si pueden cantando en lugares históricos. Es una experiencia que nadie debería perderse.

El 26 de septiembre de 2014 el grupo de música antigua Dulsica y el coro de Cámara Francisco de Montanos, del que formo parte, dio un concierto en  la iglesia de Santa María la Mayor de Aguilar de Campoo con el programa Llibre Vermell en el marco de las actuaciones del programa Románico Atlántico.

Un auténtico placer, se lo aseguro.

Esta vez fue en el marco de un monasterio; hubo experiencias anteriores en otros lugares como la Colegiata de Toro, en Zamora,de la que les dejo una breve presentación. 

Aprovecho para ofrecerles las letras de los temas del Llibre Vermell intercaladas con un reportaje fotográfico sobre el lugar y el concierto deseando que lo disfruten. 

Pienso, de pronto, en aquellos devotos peregrinos medievales que visitaban y cantaban a la Virgen de Montserrat y cuyos cantos, tamizados por los monjes, interpretamos en otro monasterio lejano a aquel pero igualmente dedicado a la Virgen María.

Recuerdo que hace casi un año dediqué un trabajo específico a esta singular obra, que pueden enlazar, si lo desean para conocerla mejor
http://ermitiella.blogspot.com.es/2013/12/delicatessen-medievales-llibre-vermell.html




O virgo splendens (fol. 21v-22) (canon a 3)
Antiphona dulcis armonia dulcissime virginis Marie de Monteserrato. Caça de duobus vel tribus:

O Virgo splendens hic in monte celso
Miraculis serrato fulgentibus ubique quem fideles conscendunt universi.
Eya pietatis, occulo placato, cerne ligatos fune peccatorum ne infernorum ictibus graventur 
sed cum beatis tua prece vocentur















Stella splendens (fol. 22r) (danza)

Sequitur alia cantilena ad trepudium rotundum:

Stella splendens in monte ut solis radium
miraculis serrato exaudi populum.

Concurrunt universi gaudentes populi
divites et egeni grandes et parvuli
ipsum ingrediuntur ut cernunt oculi
et inde revertuntur gracijis repleti.

Principes et magnates extirpe regia
saeculi potestates obtenta venia
peccaminum proclamant tundentes pectora
poplite flexo clamant hic: Ave Maria.

Prelati et barones comites incliti
religiosi omnes atque presbyteri
milites mercatores cives marinari
burgenses piscatores praemiantur ibi.

Rustici aratores nec non notarii
advocati scultores cuncti ligni
fabri sartores et sutores nec non lanifici
artifices et omnes gratulantur ibi.

Reginae comitissae illustres dominae
potentes et ancillae juvenes parvulae
virgines et antiquae pariter viduae
conscendunt et hunc montem et religiosae.

Coetus hic aggregantur hic ut exhibeant
vota regratiantur ut ipsa et reddant
aulam istam ditantes hoc cuncti videant
jocalibus ornantes soluti redeant.

Cuncti ergo precantes sexus utriusque
mentes nostras mundantes oremus devote
virginem gloriosam matrem clementiae
in coelis gratiosam sentiamus vere.



Laudemus Virginem (fol. 23) (canon a 3)
Caça de duobus vel tribus:

Laudemus virginem mater est et ejus filius Ihesus est. 
Plangamus scelera acriter, Sperantes in Ihesum jugiter











Mariam, matrem virginem (fol. 25r) (canción polifónica)

Mariam Matrem Virginem attolite
Ihesum Christum extollite concorditer.

Maria seculi asilum defende nos.
Ihesu tutum refugium exaudi nos.
Iam estis nos totaliter diffugium
totum mundi confugium realiter.

Ihesu suprema bonitas verissima.
Maria dulcis pietas gratissima.
Amplissima conformiter sit caritas
ad nos quos pellit vanitas enormiter.

Maria facta saeculis salvatio.
Ihesu damnati hominis redemptio.
Pugnare quem viriliter per famulis 
percussus duris iaculis atrociter.









Polorum Regina (fol. 24v) (danza)
A ball redon:

Polorum regina omnium nostra.
Stella matutina dele scelera.

Ante partum virgo Deo gravida 
Semper permansisti inviolata.
Et in partu virgo Deo fecunda
Semper permansisti inviolata.
Et post partum virgo mater enixa 
Semper permansisti inviolata. 
Stella matutina dele scelera.







Cuncti simus concanentes (fol. 24) (danza)
A ball redon:


Cuncti simus concanentes Ave Maria.

Virgo sola existente en affuit angelus Gabriel est appellatus atque missus celitus.

Clara facieque dixit: Ave Maria. Clara facieque dixit: audite karissimi.

En concipies Maria Pariesque filium audite karissimi Vocabis eum Ihesum








Splendens ceptigera (fol. 23) (canon a 3)
Caça de duobus vel tribus:

Splendens ceptigera Nostris sis advocata Virgo puerpera.
Tundentes pectora Crimina confitentes Simus altissimo.


Los set gotxs (fol. 23v) (danza)
Ballada dels goytxs de Nostre Dona en vulgar cathallan a ball redon:


Los set gotxs recomptarem et devotament xantant
humilment saludarem la dolça verge Maria.

Ave Maria gracia plena
Dominus tecum Virgo serena.

Verge fos anans del part pura e sans falliment
en lo part e prés lo part sens negun corrumpiment.
Lo Fill de Déus Verge pia de vós nasque verament.

Verge tres reys d'Orient cavalcant amb gran corage
al l'estrella precedent vengren al vostré bitage.
Offerint vos de gradatge Aur et mirre et encenç.

Verge estant dolorosa per la mort del Fill molt car
romangues tota joyosa can lo vis resuscitar.
A vos madre piadosa prima se volch demostrar.

Verge lo quint alegratge que'n agues del fill molt car
estant al munt d'olivatge Al cell l'on vehes puyar.
On aurem tots alegratge Si per nos vos plau pregar.

Verge quan foren complitz los dies de pentecosta
Ab vos eren aunits los apostols et de costa.
Sobre tots sens nuylla costa devallà l'espirit sant.

Verge'l derrer alegratge que'n agues en aquest mon
vostre Fill ab coratge vos munta al cel pregon.
On sots tots temps coronada regina perpetual.






Imperayritz de la ciutat joyosa / Verges ses par misericordiosa (fol. 25v) (canción polifónica)

Imperayritz de la ciudad joyosa
de paradis ab tot gaug eternal
neta de crims de virtutz habundosa
mayres de Dieu per obra divinal
verges plasen ab fas angelical
axi com sotz a Dieu molt graciosa
placaus estar als fizels piadosa
preyan per lor al rey celestial.

Rosa flagran de vera benenanca
fons de merce jamays no defallen
palays d'onor on se fech l'alianca
de deu e d'hom per nostre salvamen
e fo ver Dieus es hom perfetamen
ses defallir en alcuna substanca
e segons hom mori senes dubtanca
e com ver Dieus levech del monimen.

Flor de les flor dolca clement et pia
l'angel de Dieu vesem tot corrocat
e par que Dieus lamandat qu'ens alcia
don el es prest ab l'estoch affilat.
Donchos placa vos que'l sia comandat
qu'estoyg l'estoch e que remes nos sia
tot fallimen tro en lo presen dia
ens done gaug e patz e sanitat.


Ad mortem festinamus (fol. 26v) (danza)

Ad mortem festinamus peccare desistamus.

Scribere proposui de contemptu mundano ut degentes seculi non mulcentur in vano.
Iam est hora surgere a sompno mortis pravo.

Vita brevis breviter in brevi finietur mors venit velociter quae neminem veretur.
Omnia mors perimit et nulli miseretur.

Ni conversus fueris et sicut puer factus et vitam mutaveris in meliores actus
intrare non poteris regnum Dei beatus.

Tuba cum sonuerit dies erit extrema et iudex advenerit vocabit sempiterna
electos in patria prescitos ad inferna.

Quam felices fuerint qui cum Christo regnabunt facie ad faciem sic eum adspectabunt
Sanctus Dominus Sabaoth conclamabunt.

Et quam tristes fuerint qui eterne peribunt pene non deficient nec propter has obibunt.
Heu heu miseri numquam inde exibunt.

Cuncti reges seculi et in mundo magnates advertant et clerici omnesque potestates
fiant velut parvuli dimitant vanitates.

Heu fratres karissimi si digne contemplemus passionem Domini amara et si flemus
ut pupillam oculi servabit ne peccemus.

Alma Virgo virginum in celis coronata apud tuum filium sis nobis advocata
Et post hoc exilium occurens mediata.

Vila cadaver eris cur non peccare vereris.
Cur intumescere quearis. Ut quid peccuniam quearis. Quid vestes pomposas geris.

Ut quid honores quearis. Cur non paenitens confiteris. Contra proximum non laeteris





Feliz Semana!