martes, 10 de enero de 2017

Le Cinque Terre.





Materializar un viaje soñado es una de las satisfacciones del inquieto, si es además un deseo recurrente,  el viajero se llena los ojos y el espíritu, disfruta, aprende, se impregna.
Conocer el Parque Nacional de le Cinque Terre en la costa de Liguria ha sido una experiencia sensorial e intelectual, además de un placer inmenso. Partiendo de La Spezia, la opción del barco parecía, para esa época del año y una climatología algo adversa, la mejor opción posible del viaje en grupo.
La región tiene una orografía abrupta y atractiva, con un paisaje de laderas inclinadas, casi verticales, sobre sobre el mar, que los pobladores han aterrazado, modelando el adverso relieve para los cultivos, sin que la alteración haya supuesto una modificación ecológica sustancial.
Antes de acceder a le Cinque Terre, partiendo de La Spezia, Portovenere se muestra imponente y atractivo.  Cinque Terre abarca desde Punta Mesco hasta Punta di Montenero, y comprende los pueblos de Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore.
En el año 1997, las Cinque Terre, junto con Portovenere y las islas de Palmaria, Tino y Tinetto, fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Dos años después se creó el Parco Nazionale delle Cinque Terre.
En los últimos años, estas localidades, tradicionalmente pesqueras y vinícolas, se han convertido en destinos turísticos de veraneo fundamentalmente. Pueden ser visitadas desde el mar, mi elección, pero también en tren y a través de una senda peatonal llamada Via dell'Amore.



LA SPEZIA


 


PORTOVENERE

Portovenere se sitúa al final del Golfo de La Spezia y al comienzo del Golfo de Génova. 
Se dice que el antiguo Portus Veneris  data de, al menos mediados del siglo I a. C. y que su nombre procedería de la advocación de un templo dedicado a la Venus que habría estado situado sobre el promontorio donde se encuentra actualmente la iglesia de San Pedro Apóstol, aunque parece plausible que se deba al ermitaño san Venerio.
De su pasado romano no se conoce mas que un asentamiento sencillo dedicado a la pesca.
Hacia el siglo V Portovenere se convirtió en el puerto base de la flota bizantina en el norte del mar Tirreno, pero fue destruida por los lombardos en 643. Su situación estratégica fue objetivo permanente de los ataques sarracenos. 
Las primeras noticias sobre la existencia de una fortaleza  datan del año 1113, y conocemos, que unos años después,  en 1161 se levantaron las murallas. 
En el siglo XI Portovenere se convirtió en feudo de una familia procedente de Vezzano antes de pasar a Génova a principios del siglo XII. 
En 1494, fue atacada por la artillería de la flota aragonesa durante su guerra con Génova. A partir de entonces comenzó el desarrollo del Borgo Nuevo, centrado en la iglesia de San Pedro.
La iglesia de San Pedro, consagrada en 1198 fue construida sobre una iglesia paleocristiana preexistente, del siglo V, con planta rectangular y ábside semicircular. La parte nueva, del siglo XIII, está marcada externamente por franjas blancas y negras.
La iglesia románica de San Lorenzo, erigida en 1098 por los genoveses, ocupa probablemente el lugar de un templo antiguo dedicado a Júpiter. Este templo resultó dañado por un fuego en 1340 y por el ataque aragonés en 1494, restaurándose después, en 1582.
El núcleo medieval de Le Grazie está ubicado en torno a la Iglesia de Nuestra Señora de las Gracias, del siglo XIV; cerca queda un convento medieval, que en el pasado perteneció a los olivetanos, y los restos de una villa romana del siglo I a. C. de Varignano. Hallazgos de recientes excavaciones de la villa se conservan en el Antiquarium della Villa Romana del Varignano en Portovenere.
En Fezzano merecen destacasrse los callejones medievales, junto con la iglesia de San Juan Bautista (1740) y la recientemente restaurada Villa Cattaneo.





Parte baja de Portovenere, Castillo Doria, murallas e iglesia de San Lorenzo




Fachada de la iglesia de San Lorenzo


Iglesia de San Pedro y fuerte artillero



RIOMAGIORE

La población mas oriental del Parque de Le Cinque Terre debió ser fundada hacia el siglo VIII por griegos que huyeron de las persecuciones del Papa León III contra los iconoclastas. Aprovecharon para ello el valle del arroyo Rivus Maior, hoy cubierto y aterrazado.
El callejero lleno de colorido, se estructura en viviendas altas, de cuatro plantas con accesos a dos calles, en función de la altura diferencial de la ladera. 
En la parte mas alta del pueblo se encuentra la iglesia de San Giovanni Battista, que data del año 1340 y fue mandada erigir por el obispo Luni. Al otro lado de la localidad, el la zona mas alta, se encuentran los restos del castillo levantado en los siglos XV y XVI.





MANAROLA

Esta población, de nuevo, se sitúa sobre un antiguo y pronunciado valle, el del arroyo Groppo, que discurre entre dos espuelas rocosas. Tal vez se trate del mas antiguo de los asentamientos del parque natural pues parece que su fundación dataría de época romana y su nombre se hace derivar de Manium arola, es decir, el lugar de culto a los dioses manes -los protectores de la casa-, si bien son hechos que no proceden de investigaciones fiables.
No obstante, se conserva, como seña de su antigüedad medieval, una piedra angular de la iglesia de San Lorenzo que data de 1160. 
En Manarola, como en el resto de los pueblos de le Cinque Terre se ha vivido tradicionalmente de
la pesca y la viticultura, con un producto local, el vino conocido como Sciacchetrà.
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CORNIGLIA

Corniglia, que tal vez deba su nombre a la gens Cornelia, es la población situada en el centro del parque de le Cinque Terre, y es la localidad mas pequeña. Si situación en un promontorio con un desnivel de mas de 100 m sobre el mar, circundado por viñas aterrazadas, no permite su conexión directa con el mar, por lo que su acceso debe realizarse por la Vía Lardarina, una escalinata larga y empinada o a través del ferrocarril.
La iglesia gótica de San Pedro se construyó sobre una antigua capilla del siglo XI
Se conecta con Vernazza a través de un paseo peatonal a medio camino entre el mar y la montaña




VERNAZZA


Vernazza es una pequeña localidad sin tráfico, pues la única carretera que conduce al lugar acaba en un aparcamiento situado al exterior, permitiendo que se conserve como uno de los más auténticos pueblos de pescadores de la Riviera Italiana.
La iglesia de Santa Margherita d'Antionchia, comenzada en 1318, se estructura en una nave con  dos pasillos rematando en una torre octogonal en el  ábside.
Merece la pena la pronunciada subida al Castillo de Doria con su torre vigía cilíndrica.
Es precioso el acceso desde el mar, con el puerto de pescadores frente a la iglesia.






MONTEROSSO

Monterosso al Mare es la localidad más occidental de le Cinque Terre, la mas poblada y la única que cuenta con una playa extensa de grava fina en la propia población.
A nuestra llegada, se celebraba un evento especial para recaudar fondos que ayudaran a la reconstrucción de las poblaciones afectadas por el terremoto de Amatrice


Estas líneas van dedicadas a mis compañeros de viaje y amigos, especialmente a Nati, a Bea, a Blanca y a Jesús, por que nombrar a todos sería imposible. 

Viajar es aprender, es vivir y emocionarse, gozar. 


¡Que tengan una feliz semana!




martes, 3 de enero de 2017

Nuevos proyectos. La Asociación de Amigos del Monasterio de la Armedilla





En el verano de 2016 se gestaba una nueva idea, la de crear una asociación ciudadana cuyo fin es investigar, recuperar, conservar y poner en valor los restos ( arquitectónicos, arqueológicos, inmateriales, territoriales, etnológicos y socioeconómicos) del monasterio de la Armedilla, localizado en el municipio vallisoletano de Cogeces del Monte, un conjunto monacal de la orden de los jerónimos que hunde sus raíces en el siglo XII (La Ermitiella) y que alcanzó su gran desarrollo durante los siglos XV y XVI, hasta su desamortización en los comienzos del siglo XIX.


La iniciativa popular que crea esta nueva propuesta se plantea liderar un proyecto cultural integral y de gran recorrido en la que caben convenios y colaboraciones con las administraciones públicas -locales, regionales y nacionales-, entidades privadas y cualquier persona interesada con el objetivo de lograr la supervivencia de los restos del monasterio declarado Bien de Interés Cultural y su transmisión a las generaciones venideras como parte de nuestro patrimonio cultural. 
Por ello, es fundamental aumentar el conocimiento sobre el mismo, mejorar las condiciones de visita hasta lograr que sea accesible -física y conceptualmente- a cualquier visitante y frenar, y esto quizás sea lo más perentorio, el innegable proceso de ruina del conjunto.


 

Durante los últimos años se han realizado sobre el conjunto diversas intervenciones de gestión, si bien interrumpidas, tal vez por inocencia de los que lo impulsaron, tal vez por la falta de una voluntad popular decidida y un deliberado no reconocimiento de la necesidad de establecer cauces que consiguieran mayor eficacia de los resultados y la mejor eficiencia en el uso de los recursos públicos. 
La Asociación de Amigos del Monasterio de la Armedilla nace con la vocación de coordinar la gestión integral del monasterio a partir del trabajo de sus socios y amigos y con la colaboración de profesionales.


El movimiento asociativo en torno a la Armedilla no es un invento nuestro, naturalmente. Hace unos años se crearon las Jornadas Culturales y de la naturaleza de la Armedilla y, a partir de ello se generó la asociación cultural Arcamadre, a la que casi todos los Amigos del monasterio de la Armedilla pertenecíamos. 
Acabada aquella fase, se comienza otra en la que recoger el testigo con unos objetivos de partida más concretos -investigar, conservar y difundir- y un sentido realista de la situación se dirigen a proponer nuevos caminos para conseguir la valoración de este singular patrimonio cultural.
Creemos que el trabajo voluntario y desinteresado en un equipo que aúne profesionales de diversas disciplinas en colaboración con técnicos y ciudadanos, será positivo para conseguir el  bien común.
La fórmula que parte de la iniciativa social y popular ya funcionó un tiempo y se ha convertido, en muchos lugares, en el revulsivo decisivo que necesitaba el Patrimonio Cultural.








En el mes de noviembre de 2016, la Asociación de Amigos del Monasterio de la Armedilla se presentó en sociedad en la Bienal Ar&pa, con su propio stand y una charla informativa. Hoy lo haremos sobre el terruño, en la localidad de Cogeces del Monte. 
Somos ya una veintena de personas las que conformamos esta iniciativa, tenemos nuestros objetivos claros y un deseo de llevarlos a cabo. Para ello necesitamos apoyos institucionales, locales, en primer lugar, de los vecinos, ciudadanos, empresarios, organismos y administraciones.
Nuestra fórmula de establecimiento de cauces de entendimiento, redundará, sin duda, en la consecución de los fines.
El Ayuntamiento, como propietario y garante del futuro de este Bien de Interés Cultural, debe ser el primer objetivo, pues sin el consenso de todos los grupos políticos el futuro del proyectos e vería hipotecado.
De ahí, hacia adelante, queda mucho por hacer.
Visita la web y trasteála a fondo. Si quieres colaborar y/o asociarte tienes la información básica en la página.
La Asociación también tiene perfiles en Facebook y Twitter
Desde Ermitiella seremos un altavoz de este nuevo e ilusionante camino.

Que tengan una feliz semana!


martes, 27 de diciembre de 2016

Leonor de Alburquerque


He de reconocer que he llegado a Leonor a través de su esposo, Fernando, como tantas veces he llegado a otras mujeres, lo que no le quita un ápice de interés; mas bien al contrario, he descubierto la importancia de la fuerte unión y protagonismo de ambos en la gestación de lo que luego sería mérito de los Reyes Fernando e Isabel, los conocidos como Católicos. 
Leonor, la Ricahembra de Castilla, en realidad Leonor Urraca Sánchez de Castilla, III condesa de Alburquerque, había nacido en una familia poderosa en 1374.
La única hija del conde D. Sancho, hermano del rey Enrique II de Castilla, y de la infanta portuguesa Beatriz de Castro, hija del rey portugués Pedro I y de Doña Inés de Castro, aunaba, por tanto, una ascendencia regia Trastámara y portuguesa y unía a su título de condesa, el señorío de Ledesma  y de otras quince villas y lugares de la Rioja, Tierra de Campos y territorios salmantino y extremeño, por lo que López de Ayala , en la crónica del Rey D. Enrique el Tercero, la describe como "La señora mejor heredada que se fallaba en España" (1390, cap. II, p. 162).
Es seguro que su niñez y juventud estuvo dedicada a su formación moral y religiosa, como era costumbre entre las gentes de su condición aristocrática, así como a la atención de las labores domésticas, la costura, el bordado, sin que faltara su instrucción en la cultura, la danza, la música, la escritura y la lectura. Este bagaje formativo, intelectual y social puso la base de su futura  habilidad para la gestión y negociación, bien conocidas durante su matrimonio con Fernando y tras enviudar.
Su posición social e inteligencia le valieron ser elegida para casarse con su sobrino segundo Fernando, hermano menor del rey Enrique III, en Valladolid, en 1395 cuando ella tenía 20 años, cinco mas que su marido, convirtiéndose en los principales señores de Castilla y herederos al trono, cuyos dominios se extendían desde el sur de Navarra hasta Portugal. 
En poco menos de once años, Leonor apoyando y acompañando a Fernando en su política de asunción de negocios de gobierno e incremento de su patrimonio señorial, consigue, junto a su marido, una situación de preponderancia dentro de la sociedad política castellana, encumbrando definitivamente la casa del infante a la cabecera de la aristocracia del reino.



Sepulcros de D. Alfonso García de León, vecino de Cuéllar, contador real y alcaide al alcázar de Segovia con Enrique III, fallecido hacia 1409, y de su esposa Urraca García de Tapia. Sobre los arcosolios las armas de sus señores, el rey de Castilla y D. Fernando, esposo de Leonor.


Es cierto que la personalidad de Leonor quedó eclipsada por la de Fernando, pero un análisis pormenorizado de la tesis doctoral de mi amigo Victor Muñoz, le ha devuelto, gratamente, el protagonismo que merece. Mas allá de ser la esposa de un gran personaje, infante de Castilla, vencedor de la batalla de Antequera, rey de Aragón y madre de los conocidos como Infantes de Aragón, para quienes idearon una política matrimonial que asumió Navarra y Portugal,  el doctor Victor Muñoz ha tenido el acierto de analizar su importante gestión de la política territorial, la participación en el incremento del patrimonio familiary el ascenso del papel político y simbólico de su marido como gobernante.
Leonor fue reina de Aragón entre 1412, tras el Compromiso de Caspe, y hasta la muerte de Fernando I en 1416, a los 36 años de edad. 
Leonor, que entonces tenía 42 años de edad, se retiró a Medina del Campo, el lugar al que siempre estuvo vinculado Fernando por nacimiento y donde, también, habían nacido sus hijos. 
Unos años después,  en 1421, promulgó su «Ordenamiento de Ferias» bajo la firma de «la triste Reyna» ya que sus hijos, los infantes de Aragón, eran por entonces prisioneros de los genoveses, después de la Batalla de Ponza.
Desde el Palacio Real de Medina del Campo Leonor Urraca fue testigo de los enfrentamientos de sus hijos contra D. Álvaro de Luna, valido del rey Juan II de Castilla, en cuyo favor perdió algunas de sus posesiones.
La reina viuda Leonor Urraca falleció en Medina del Campo en el año 1435 y, aunque tenía preparado su sepulcro en Poblet, fue enterrada bajo una sencilla losa en el suelo del Convento de Santa María la Real, en Medina del Campo.
Juan Ignacio Gutierrez de Castro, amigo y Maestre de la Orden de la Jarra y el Grifo, instaurada por D. Fernando de Antequera, conserva una documentación inédita de un fragmento de dicha lápida, ya desaparecida durante unas obras en el subsuelo del convento. Es posible que los restos de Doña Leonor hayan sido, al menos parcialmente, trasladados a otro espacio en el interior de la sacristía.

Fragmento de yeserías del Palacio Real de Medina del Campo.
Procede de las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en 1998 en el solar que ocupó el antiguo Palacio Real de Medina del Campo; en concreto, fueron localizados formando parte de un nivel compuesto exclusivamente por escombros producto del derribo de los edificios que compusieron el conjunto palaciego. En las piezas se encuentran representados todos los esquemas clásicos de este estilo: lacerías, motivos estrellados, así como otros tantos incorporados por influencia gótica a partir de mediados del siglo XIV, caso de las representaciones vegetales de carácter naturalista, animales y motivos heráldicos.
http://www.museoferias.net/noviembre-2012/




Victor Muñoz hablando del patrocinio de los infantes de Castilla Fernando y Leonor
 en el verano cultural GIHEC de 2014.


1413 Fernando de Antequera, señor de Cuéllar,  cede la villa de Grajal a Fernando Gutierrez de Vega (repostero Mayor y embajador en el compromiso de Caspe, donde elijen a Fernando rey de Aragón).



Panteón Real de Poblet con los sepulcros de los reyes Fernando y Leonor



Santa María la Real de Medina del Campo


Hace unos años Leonor y Fernando protagonizaron el guión para una ambientación histórica en la Armedilla, pues fueron ellos quienes propiciaron la fundación jerónima del Monasterio situado en los límites de la tierra de las villas de Cuéllar y Peñafiel, así como el hitado y apeo de ambos territorios a principios del siglo XV.
Las figuras históricas de Leonor de Alburquerque y Fernando, son analizadas en un  libro que mañana, 27 de diciembre de 2016,  tengo el gusto de presentar en Viloria del Henar (Valladolid) y el día 30 en Cuéllar (Segovia). Su autor es mi amigo Victor Muñoz Gómez y ha sido publicado por el Ateneo de Sevilla tras recibir un prestigioso galardón, el X Premio de Historia Ateneo de Sevilla 2013.



¡Que tengan una feliz semana!



martes, 13 de diciembre de 2016

Isabel de Zuazo y las Edades del Hombre 2017 en Cuéllar


Fot. www.cuellar.es

La villa de Cuéllar ha pasado, en los últimos veinte años, de vivir prácticamente a espaldas de su Patrimonio Cultural, a convertirlo en un motor básico de su actividad turística. Es, sin duda, una labor bien hecha en la que se ha involucrado el Ayuntamiento, el Estado, la Comunidad Autónoma de Castilla y León y los cuellaranos.
Estos ciudadanos y las instituciones, abarrotaban la tarde del día 12 de diciembre de 2016, la iglesia de San Miguel Arcángel de la villa, donde se  ha presentado la vigésimo segunda edición de las Edades del Hombre en Cuéllar bajo el título Reconciliare.


Sepulcro de Isabel de Zuazo, en la iglesia de San Esteban de Cuéllar
Foto Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León

Parece que el tema de la reconciliación deriva de una propuesta de los párrocos y el Ayuntamiento de la villa a raiz del hallazgo de unos interesantes documentos ligados a un enterramiento en el interior de un templo cuellarano.
En el año 2009, durante la restauración de las yeserías mudéjares de los lucillos funerarios del presbiterio de San Esteban, en la villa de Cuéllar, se reconocieron, junto al pecho de Doña Isabel de Zuazo, esposa del alcaide del castillo de Cuéllar, cuarenta y siete bulas de indulgencia, fragmentos y un libro de Horas. La mayoría son de Isabel de Zuazo, si bien hay algunas de su esposo Martín López y de dos de sus cuatro hijas; los documentos se datan entre 1484 y 1536.
En el caso de las bulas se trata de escritos en los que se busca el perdón de los pecados, una cuestión que llevaba aparejado el pago de una cantidad de dinero destinado fundamentalmente a apoyar la cruzada contra los moros y turcos, redimir cautivos, colaborar en la construcción de monasterios, catedrales y
hospitales, o la promoción de cofradías, romerías o devociones piadosas.
Su antigüedad es un dato de enorme importancia para el estudio de los primeros años de la imprenta en España.
El texto de las bulas se estructuraba en tres partes. El protocolo, que es la invocación “En el nombre de Dios,…”,  el cuerpo o texto de la bula y el escatocolo o protocolo final referido a la absolución plena, aportando datos de validación y autentificación. Se acompañan, además, de grabados xilográficos de Dios, la Virgen, los ángeles, los mártires, el escudo papal, e incluso orlas que enmarcan los textos, el sello estampado de la institución que valida la bula y la firma de la persona que valida el documento.




           Libro de oraciones de Isabel de Zuazo                 Bula de Isabel de Zuazo
Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León



Isabel de Zuazo las guardaba, en su morada última, junto a su corazón, buscando garantizar su vida eterna. 
Este aspecto de la reconciliación -en latín Reconciliare- ha sido considerado como la mas adecuada para constituir el hilo conductor de esta nueva edición.




Imagen en óleo sobre lienzo de Eduardo Palacios. Cartel diseño de Esther Martín






Cuellaranos, vecinos de la Comarca y la Comunidad de Villa y Tierra abarrotan San Miguel durante la presentación

Las sedes de la exposición 2017 han sido seleccionadas por su condición patrimonial, histórica, artística y religiosa constituyendo un itinerario de corto recorrido que además va conduciendo  por diferentes espacios urbanos extra e intramuros en la zona mas alta de la villa:

.- Iglesia de San Andrés.
Datada antes de 1277, se sitúa extramuros del recinto de la ciudadela. Fue levantada en estilo románico, conservándose un zócalo en su fachada principal, así como la portada de la misma fachada y de la Puerta de San Andrés, elementos a los que fueron añadiéndose reformas posteriores en mampostería y ladrillo. Conserva su traza original y fue objeto de una profunda restauración realizada entre 1989-1994, después de haber sido declarada Bien de Interés Cultural en 1982.
En su interior se conservan paños murales pintados, una puerta de cantería y una colección de escultura religiosa, destacando las imágenes del Cristo de San Gil, la Virgen de la Rochela y un Calvario de estilo bizantino. 
Alojará el Preámbulo y el Capítulo I dedicados a los tiempos remotos en los que el mundo se halla dividido hallando la reconciliación.


Fot. Cuellar.es


.- Iglesia de San Martín.
Declarada Monumento Artístico Nacional en 1931, se trata de una parroquia muy próxima al castillo.
Fue construida en el siglo XII en el primer recinto murado de la villa. Levantada en mampostería y ladrillo, su cabecera
 consta de tres ábsides poligonales al exterior y semicirculares al interior, cubiertos con bóvedas de medio cañón. El basamento es de cal y canto y la decoración consiste en arcos ciegos de medio punto, doblados, con recuadros rectangulares, casetones y remate de un friso de esquinillas. Posee tres puertas de ladrillo y arco de medio punto: la del Oeste es simple, con un arco doblado; las del Norte y Sur se disponen de cuatro y seis arquivoltas, respectivamente, y están enmarcadas por un alfiz. La torre es de planta cuadrada y maciza de cal y canto, fue construida posteriormente y se eleva sobre la iglesia junto al muro occidental ocupando parte del atrio de ladrillo que recorría los lados norte, oeste y sur, del que aún quedan restos.
En el mes de abril de 1354 fue escenario del matrimonio celebrado entre Pedro I de Castilla con Juana de Castro.
En su interior conserva pinturas murales mudéjares y una capilla decorada con yeserías del mismo estilo que fue lugar de enterramiento de los hijos de Juan II de Castilla; tras su desamortización a finales del siglo XIX fue convertida en viviendas, siendo recuperada en la década de 1980 por la Escuela Taller, y en la actualidad alberga el Centro de Interpretación del Arte Mudéjar.
Expondrá el segundo y tercer capítulos de la exposición: con el tema de la historia sagrada de Israel y la historia profana y la vigencia de la reconciliación en la actualidad, respectivamente.



Fot. Cuellar.es

.- Iglesia de San Esteban.
Declarada Monumento Artístico Nacional en 1931. De estilo mudéjar, fue construida probablemente en el siglo XII, aunque la primera noticia documentada pertenece al año 1247.
Fue sede de la Cofradía de la Cruz de los Caballeros Hijosdalgo, institución que de manera religiosa agrupaba a los hidalgos de la Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar.
Albergará el capítulo IV bajo el lema Semper.


Fot. Cuellar.es


Itinerario de las tres sedes y su implantación en la villa de Cuéllar. 
Fuente Fundación Edades del Hombre.

Un centenar de obras, cuidadosamente seleccionadas, procedentes de las diócesis de toda Castilla y León, museos, colecciones particulares, galerías e instituciones, serán expuestas tras su tratamiento de conservación en los talleres de restauración de la Fundación Edades del Hombre, que tiene su sede en el Monasterio de San Bernardo, en Valbuena de Duero, en la provincia de Valladolid.

El guión de esta edición es de D. José Manuel Sánchez Caro, mientras que el comisariado recae en el delegado diocesano de Patrimonio en Segovia, D. Miguel Angel Barbado y el subcomisariado en D. Antonio Franco Tejedor.

Esta edición consolidará el programa educativo "Conoce tu Patrimonio" dirigido a alumnos de primaria y secundaria. Los centros educativos serán informados del programa y se les proporcionará el material didáctico en los meses previos a la inauguración de la muestra. En el marco de las actividades programadas se destinará un horario específico a la recepción de alumnos por grupos.



El alcalde de Cuéllar, D. Jesús García Pastor; el Director General de Patrimonio de la Consejería de Cultura y Turismo, D. Enrique Sáiz Martín; El obispo de Segovia, D. César Augusto Franco Martínez; El Secretario general de la Fundación Edades del Hombre, D. D. Gonzalo Jiménez Sánchez y el Delegado diocesano de Segovia, D. Miguel Angel Barbado, en la presentación.




Las Edades del Hombre, sin duda alguna, colocarán a Cuéllar en el lugar que merece a tenor de los bienes que atesora: un Conjunto Histórico sobresaliente, seis Bienes de Interés Cultural y un conjunto de templos mudéjares, archivos de enorme interés, conventos, palacios y caserío. Este evento, sin duda, supondrá un antes y un después para la villa.
El consistorio cuellarano tiene ante si un interesante reto para asumir la llegada de  miles de visitantes en el que se incluyen, sin duda alguna, infraestructuras de accesibilidad, aparcamientos, señalización general en la localidad y ofertas culturales asociadas, entre otras cuestiones.




Se trabaja en el diseño de una oferta de itinerarios patrimoniales en la comarca que abarcaran recursos en localidades segovianas y vallisoletanas .
Ermitiella les propone, desde estas líneas, que valoren de forma muy positiva acercarse a conocer esta nueva edición de las Edades del hombre, cuya fecha de inauguración aún desconocemos. Estoy segura de que la exposición y la villa no les defraudarán. 
No olviden que a unos 15 km podrán visitar la Armedilla (Ermitiella en el siglo XII), así como otros recursos culturales, naturales y gastronómicos.


¡Feliz semana!




Les invito a seguir las siguientes páginas:








martes, 29 de noviembre de 2016

Patrimonio y arquitectura tradicional. Apostando por los Conjuntos Históricos de la Sierra de Francia





Espacio Natural de la Sierra de Francia con la Peña de Francia al fondo desde el castillo de San Martín del Castañar

La gama de rojos y verdes es casi infinita en las laderas de la Sierra en otoño. Desde lo alto de la torre del castillo de San Martín del Castañar se descubre un paisaje natural (y cultural) protegido, con méritos basados en historias de hombres, ganados, pinos, robles, castaños y arces.
He regresado, tras casi una década desde que iniciamos los trabajos arqueológicos de excavación que habían de servir de base de las soluciones constructivas de un proyecto de centro de interpretación de la reserva de la Biosfera, para participar en las I Jornadas de Patrimonio de la Sierra de Francia, centradas en la rehabilitación de la arquitectura tradicional.
Mi papel se ha centrado en exponer cúal es el papel de la administración regional en la protección de los Conjuntos Históricos, pero estoy segura de que además es importante aprender de los demás ponentes y a disfrutar de las ilusiones y experiencias de los asistentes. 


Programa de las I Jornadas de Patrimonio en la Sierra de Francia


Me produce un enorme respeto hacerlo. El tema y el aforo lo requieren. No es habitual dirigirse a alcaldes, arquitectos, contratistas, secretarios y empresarios de la zona.
Felicito a los organizadores. La Unidad de Patrimonio de la Diputación de Salamanca, dirigida por Emilio Vidal, y la técnico de Turismo Teresa Ramos, ha realizado esta convocatoria apoyándose en la administración regional competente en materia de Cultura, con el Jefe del Servicio Territorial de Cultura de Salamanca, Adolfo Perrino y  en Francisco Javier García Hidalgo y Alfonso Buenaventura, los alcaldes de Villanueva del Conde y San Martín respectivamente, para poner sobre la mesa las estrategias, técnicas, procesos, criterios y normas que rigen la actividad de gestión de la rehabilitación de los conjuntos históricos.
Tal vez el tema que yo he de exponer, ciertamente importante, no sea el mas bonito, pero es esencial clarificar cuales son los conceptos, procedimientos y el régimen normativo.
Tengo la suerte de compartir espacio con compañeros de la administración regional y local, así como técnicos facultativos que desarrollan su trabajo en proyectos y planeamiento urbanístico y artesanos de oficios tradicionales como carpinteros y caleros.


Detalle de la ménsula del tejaroz de la iglesia parroquial de San Martín del Castañar


Que se trate de una reunión promovida desde el ámbito local no es sino un índice del interés en la formación para una mejor gestión patrimonial que es fundamental en la eficaz y efectiva protección del patrimonio tradicional y de las intervenciones a desarrollar para conseguirlo. Que además se manifieste la voluntad de que sea un foro abierto y que tenga continuidad es un valor añadido.
El encuentro se ha desarrollado en dos días, comenzando el 21 de noviembre en Villanueva del Conde, y finalizando el 28 de noviembre en San Martín del Castañar partiendo de la premisa de que los conjuntos históricos deben protegerse, que las intervenciones urbanas y arquitectónicas deben ser fruto de un profundo análisis y estudio, que los esfuerzos de todos los agentes intervinientes deben confluir y que la aplicación de las mejores prácticas para su conservación hacen de este patrimonio un conjunto de bienes que deben ser estimados, socializados y pueden constituir, si aún no lo hacen, un factor importante de el desarrollo.
El objetivo es, en cualquier caso, la salvaguarda de los valores originales de los conjuntos históricos y la sensibilización de la población (vecinos, contratistas, promotores, profesionales facultativos, corporaciones locales, empresarios, etc) sobre la conservación y recuperación del patrimonio cultural de los Conjuntos Históricos
En un territorio de  diez kilómetros de la salmantina Sierra de Francia hay seis Conjuntos Históricos (Sequeros, San Martín, Mogarraz, Miranda del Castañar, La Alberca y Villanueva del Conde) con valores originales y características esenciales basadas en una arquitectura popular singular en un estado de conservación mas que aceptable.



Entrada al castillo de San Martín del Castañar desde la villa




Inicio de la Jornada del día 28 de noviembre de 2016 en el Centro de Interpretación de la Reserva de la Biosfera en el castillo de San Martín del Castañar


Inicio de la visita guiada por el castillo con el redactor del proyecto,
 el arquitecto Ramón Peláez Beci


Detalle de la integración de los restos arqueológicos de época medieval en la liza del castillo y cimentación del nuevo edificio.


Torre medieval del castillo de San Martín del Castañar convertida en mirador.



Los colores del otoño en el paisaje de la Sierra 


Acceso al centro de interpretación de la reserva de la Biosfera en el interior del castillo


Cementerio de la localidad. Interior del castillo


Los Conjuntos históricos son agrupaciones de bienes inmuebles que forman una unidad de asentamiento, contínua o dispersa, condicionada por una estructura física representativa de la evolución de una comunidad humana, que son testimonio de su cultura o constituyen un valor de uso y disfrute para la colectividad, aunque individualmente no tengan una especial relevancia. Asimismo, es conjunto histórico cualquier núcleo individualizado de inmuebles comprendidos en una unidad superior de población que reúna esas mismas características y pueda ser claramente delimitado.


Espacio cubierto bajo el antiguo palacio episcopal (hoy casa consistorial) donde se ajusticiaba a los reos y que después ha hecho funciones de mercado. San Martín del Castañar



Tribuna de la plaza de toros de San Martín del Castañar y gradas




Detalle de una vivienda de San Martín


Materiales, técnicas y elementos de zócalos y alzados en las viviendas serranas de San Martín



Detalle de una calle y fachadas del Conjunto Histórico de San Martín del Castañar


Callejón del entramado urbano


Detalle de las cabezas de las vigas del forjado de una casa de San Martín del Castañar

La conservación de los Conjuntos históricos supone el mantenimiento de su estructura urbana y arquitectónica, la silueta paisajística y las características generales de su ambiente, protegiendo activamente sus valores frente a usos inapropiados, aditamentos parásitos, transformaciones abusivas y contaminaciones,como ya apuntaba la Recomendación sobre la Salvaguarda de los Conjuntos Históricos y su función en la vida contemporánea de la Unesco, en Nairobi en 1976.
Los valores a conservar son su carácter histórico y la suma de elementos materiales y simbólicos que determinan su imagen entre los que destaca la Carta de Washington (Icomos, 1987)la forma urbana definida por la trama y el parcelario, la relación entre los diversos espacios urbanos, edificios, espacios verdes y libres, la forma de los edificios y su aspecto (interior y exterior), definidos a través de su estructura, volumen, estilo, escala, materiales, color y decoración, las relaciones entre la ciudad y su entorno -natural o antrópico- y las diversas funciones de la ciudad, adquiridas a lo largo de su transcurso histórico.
El trabajo de protección de los Conjuntos Históricos en nuestro ámbito territorial y administrativo pasa por la declaración del Bien de Interés Cultural, el régimen de autorizaciones e informes de la administración pública regional y local,el tratamiento de la gestión en los instrumentos de planeamiento urbanístico, la protección a través de la Evaluación de Impacto Ambiental y las medidas de fomento centradas en una política de cooperación con entidades locales y colaboración con titulares y gestores (incluída en el P. 15 del eje 3 del Plan Pahis 2020), la convocatoria de subvenciones para la restauración de bienes de Conjuntos Históricos y la redacción de Planes Especiales y el asesoramiento técnico.
Todas estas cuestiones van encaminadas a compatibilizar un tratamiento adecuado que garantice la conservación de los valores del conjunto con el desarrollo y la sostenibilidad futura de los mismos.
Las jornadas se han cerrado con el broche de la tramitación siguiendo un programa desmenuzado en ponencias, de las que la primera, que expusieron los arquitectos Juan Carlos Navarro Pérez y Pablo Lombardía Trigo, trató las características comunes de la vivienda serrana que se extienden por localidades como San Martín, Mogarraz o Villanueva del Conde, destacando las actuaciones más adecuadas para la conservación y restauración de inmuebles que se basan en el mantenimiento de los rasgos arquitectónicos característicos y, a la par, conseguir viviendas habitables que respondan a las necesidades y comodidades actuales.
Las segunda y tercera, una de ellas la que yo expuse y la otra, detallada por Leopoldo Reguera, secretario de Carbajosa de la Sagrada, se dedicaron a tratar el papel de las administraciones en la tramitación de los expedientes, las líneas de ayudas existentes en la actualidad y la necesidad de basarse en la prevención.



Tras un breve pero interesante coloquio, que insistió en la necesidad de participación y formación de todos los agentes sociales implicados, Fco. Javier García, alcalde de Villanueva del Conde y diputado de cultura, recordó que en los primeros meses de 2017 se publicará un manual con todos los consejos, procedimientos y  ayudas que se han expuesto en las jornadas con el fin de que puedan ser conocidas por cualquier interesado.
La tarea de proteger, conservar y mantener los Conjuntos Históricos no es fácil y aún existe un largo camino de sensibilización y socialización del sentido y significado del Patrimonio Cultural como bien común. 
Iniciativas como la de celebración de estas I Jornadas en la Sierra de Francia son un punto de aliento para afrontar el futuro con un punto de realidad aderezado de esperanza.
Si se animan a venir a la Sierra de Francia no dejen de visitar sus Conjuntos Históricos. Les aseguro que será una experiencia inolvidable. Todos únicos, todos serranos.

¡Les deseo una buena semana!