martes, 10 de enero de 2017

Le Cinque Terre.





Materializar un viaje soñado es una de las satisfacciones del inquieto, si es además un deseo recurrente,  el viajero se llena los ojos y el espíritu, disfruta, aprende, se impregna.
Conocer el Parque Nacional de le Cinque Terre en la costa de Liguria ha sido una experiencia sensorial e intelectual, además de un placer inmenso. Partiendo de La Spezia, la opción del barco parecía, para esa época del año y una climatología algo adversa, la mejor opción posible del viaje en grupo.
La región tiene una orografía abrupta y atractiva, con un paisaje de laderas inclinadas, casi verticales, sobre sobre el mar, que los pobladores han aterrazado, modelando el adverso relieve para los cultivos, sin que la alteración haya supuesto una modificación ecológica sustancial.
Antes de acceder a le Cinque Terre, partiendo de La Spezia, Portovenere se muestra imponente y atractivo.  Cinque Terre abarca desde Punta Mesco hasta Punta di Montenero, y comprende los pueblos de Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore.
En el año 1997, las Cinque Terre, junto con Portovenere y las islas de Palmaria, Tino y Tinetto, fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Dos años después se creó el Parco Nazionale delle Cinque Terre.
En los últimos años, estas localidades, tradicionalmente pesqueras y vinícolas, se han convertido en destinos turísticos de veraneo fundamentalmente. Pueden ser visitadas desde el mar, mi elección, pero también en tren y a través de una senda peatonal llamada Via dell'Amore.



LA SPEZIA


 


PORTOVENERE

Portovenere se sitúa al final del Golfo de La Spezia y al comienzo del Golfo de Génova. 
Se dice que el antiguo Portus Veneris  data de, al menos mediados del siglo I a. C. y que su nombre procedería de la advocación de un templo dedicado a la Venus que habría estado situado sobre el promontorio donde se encuentra actualmente la iglesia de San Pedro Apóstol, aunque parece plausible que se deba al ermitaño san Venerio.
De su pasado romano no se conoce mas que un asentamiento sencillo dedicado a la pesca.
Hacia el siglo V Portovenere se convirtió en el puerto base de la flota bizantina en el norte del mar Tirreno, pero fue destruida por los lombardos en 643. Su situación estratégica fue objetivo permanente de los ataques sarracenos. 
Las primeras noticias sobre la existencia de una fortaleza  datan del año 1113, y conocemos, que unos años después,  en 1161 se levantaron las murallas. 
En el siglo XI Portovenere se convirtió en feudo de una familia procedente de Vezzano antes de pasar a Génova a principios del siglo XII. 
En 1494, fue atacada por la artillería de la flota aragonesa durante su guerra con Génova. A partir de entonces comenzó el desarrollo del Borgo Nuevo, centrado en la iglesia de San Pedro.
La iglesia de San Pedro, consagrada en 1198 fue construida sobre una iglesia paleocristiana preexistente, del siglo V, con planta rectangular y ábside semicircular. La parte nueva, del siglo XIII, está marcada externamente por franjas blancas y negras.
La iglesia románica de San Lorenzo, erigida en 1098 por los genoveses, ocupa probablemente el lugar de un templo antiguo dedicado a Júpiter. Este templo resultó dañado por un fuego en 1340 y por el ataque aragonés en 1494, restaurándose después, en 1582.
El núcleo medieval de Le Grazie está ubicado en torno a la Iglesia de Nuestra Señora de las Gracias, del siglo XIV; cerca queda un convento medieval, que en el pasado perteneció a los olivetanos, y los restos de una villa romana del siglo I a. C. de Varignano. Hallazgos de recientes excavaciones de la villa se conservan en el Antiquarium della Villa Romana del Varignano en Portovenere.
En Fezzano merecen destacasrse los callejones medievales, junto con la iglesia de San Juan Bautista (1740) y la recientemente restaurada Villa Cattaneo.





Parte baja de Portovenere, Castillo Doria, murallas e iglesia de San Lorenzo




Fachada de la iglesia de San Lorenzo


Iglesia de San Pedro y fuerte artillero



RIOMAGIORE

La población mas oriental del Parque de Le Cinque Terre debió ser fundada hacia el siglo VIII por griegos que huyeron de las persecuciones del Papa León III contra los iconoclastas. Aprovecharon para ello el valle del arroyo Rivus Maior, hoy cubierto y aterrazado.
El callejero lleno de colorido, se estructura en viviendas altas, de cuatro plantas con accesos a dos calles, en función de la altura diferencial de la ladera. 
En la parte mas alta del pueblo se encuentra la iglesia de San Giovanni Battista, que data del año 1340 y fue mandada erigir por el obispo Luni. Al otro lado de la localidad, el la zona mas alta, se encuentran los restos del castillo levantado en los siglos XV y XVI.





MANAROLA

Esta población, de nuevo, se sitúa sobre un antiguo y pronunciado valle, el del arroyo Groppo, que discurre entre dos espuelas rocosas. Tal vez se trate del mas antiguo de los asentamientos del parque natural pues parece que su fundación dataría de época romana y su nombre se hace derivar de Manium arola, es decir, el lugar de culto a los dioses manes -los protectores de la casa-, si bien son hechos que no proceden de investigaciones fiables.
No obstante, se conserva, como seña de su antigüedad medieval, una piedra angular de la iglesia de San Lorenzo que data de 1160. 
En Manarola, como en el resto de los pueblos de le Cinque Terre se ha vivido tradicionalmente de
la pesca y la viticultura, con un producto local, el vino conocido como Sciacchetrà.
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CORNIGLIA

Corniglia, que tal vez deba su nombre a la gens Cornelia, es la población situada en el centro del parque de le Cinque Terre, y es la localidad mas pequeña. Si situación en un promontorio con un desnivel de mas de 100 m sobre el mar, circundado por viñas aterrazadas, no permite su conexión directa con el mar, por lo que su acceso debe realizarse por la Vía Lardarina, una escalinata larga y empinada o a través del ferrocarril.
La iglesia gótica de San Pedro se construyó sobre una antigua capilla del siglo XI
Se conecta con Vernazza a través de un paseo peatonal a medio camino entre el mar y la montaña




VERNAZZA


Vernazza es una pequeña localidad sin tráfico, pues la única carretera que conduce al lugar acaba en un aparcamiento situado al exterior, permitiendo que se conserve como uno de los más auténticos pueblos de pescadores de la Riviera Italiana.
La iglesia de Santa Margherita d'Antionchia, comenzada en 1318, se estructura en una nave con  dos pasillos rematando en una torre octogonal en el  ábside.
Merece la pena la pronunciada subida al Castillo de Doria con su torre vigía cilíndrica.
Es precioso el acceso desde el mar, con el puerto de pescadores frente a la iglesia.






MONTEROSSO

Monterosso al Mare es la localidad más occidental de le Cinque Terre, la mas poblada y la única que cuenta con una playa extensa de grava fina en la propia población.
A nuestra llegada, se celebraba un evento especial para recaudar fondos que ayudaran a la reconstrucción de las poblaciones afectadas por el terremoto de Amatrice


Estas líneas van dedicadas a mis compañeros de viaje y amigos, especialmente a Nati, a Bea, a Blanca y a Jesús, por que nombrar a todos sería imposible. 

Viajar es aprender, es vivir y emocionarse, gozar. 


¡Que tengan una feliz semana!




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