Abadesa bendiciendo a una monja. Salterio de la reina María Justo en la mitad del invierno levantan sus blancas cabezas pero mueren mucho antes de la llegada de la primavera y no hay nadie que las recuerde
En la Edad Media que una mujer fuera una gran literata era bastante excepcional. Casi todas las escritoras o estaban dedicadas a la vida religiosa, o tenían el tiempo y la libertad suficiente que otorgaba la lejanía de los maridos y los deberes familares tradicionales.
Una de esas soluciones mas frecuentes para que una fémina medieval gozara de independencia respecto del hombre era entrar en una comunidad monástica. Aquellas que, además, gozaban de una alta posición, entraban en los monasterios como monjas, canonesas, abadesas e incluso diáconas. Es este el caso de Roswitha, que había nacido hacia 935 en una familia noble del condado de Sajonia (en la Alemania actual) y que tuvo acceso a una educación excepcional. Leía los clásicos latinos y los autores cristianos y poseía una mas que abundante obra escrita bien reconocida.
Había profesado como como novicia en el convento benedictino de Gandersheim, siendo rey Otón I, para tomar mas tarde las órdenes en calidad de canonesa, lo que le permitía tomar sólo los votos de castidad y obediencia, pero no el de pobreza. De este modo, podía poseer su propio patrimonio, recibir a los invitados y tener su biblioteca y sirvientes, aunque, como el resto de los miembros de su comunidad, tuviera que ceñirse a las normas de vida monacal incluyendo, por supuesto, el oficio divino.
Fué alumna, primero del monje Rikkardis y luego de Gerberga, hija de Enrique I, duque de Baviera y sobrina de Otón I, una de las mujeres con mejor educación de su tiempo, que se tomaría un especial interés en el desarrollo del talento literario de la joven. Así conoció Roswita no sólo la obra los padres de la Iglesia, sino también las obras de los autores de la poesía clásica, Virgilio, Horacio, Ovidio, Plauto y, fundamentalmente, Terencio y los evangelios apócrifos.
Roswitta escribió, siempre en latín, poemas y leyendas en los que desarrollan martirios y trató en diversas ocasiones el tema de la venta del alma pero es conocida, sobremanera, por sus obras dramáticas a imitación de Terencio y sus comedias Gallicanus, Dulcitius, Callimachus, Abraham, Paphnutius y Sapientia,en las que manifiesta la voluntad de recuperar la moralidad pagana de las obras clásicas y combinarla con la tradición y los temas cristianos,
El poema histórico Gesta Oddonis, fue compuesto en 967 en honor de Otón I , narrando la historia de su reinado desde su coronación hasta 962, y Primodia Coenobii Gandersheimensis, sobre el origen del convento de Gandersheim, que son consideradas como el primer ejemplo documentado de drama litúrgico medieval.
Los poemas latinos de Roswitta se perdieron hasta ser recuperados por Conrad Celtis en el monasterio benedictino de San Emmeram en Ratisbona, y publicados en 1501. Desde entonces su reconocimiento público es mas que notable.
El mundo es de todos y para todos y, entiendo, no debería haber cabida para tanta injusticia, desigualdad y falta de respeto. Hoy es 8 de marzo y celebramos el día de la mujer.
He querido escribir unas sencillas palabras para los hombres y las mujeres que quieran leerlas con el ánimo de animar a la convergencia, a recorrer el camino desde la estimación del otro, a colaborar desde el reconocimiento que hemos de tenernos como personas. ¿ A qué conduce que haya mujeres minusvaloradas, esclavizadas, difamadas, torturadas, maltratadas, mal pagadas, silenciadas, violadas, secuestradas, injustamente tratadas?
Hoy me vienen a la mente cada una de las mujeres de la familia; aquellas mujeres fuertes, sobresalientes, orgullosas, válidas, trabajadoras que soportaron durante años no ser dueñas de su propio patrimonio, que no pudieron gobernar su dinero, que estaban supeditadas al gobierno de los padres, hermanos y esposos sin mas razón que la de no ser hombres; las mismas que trabajaron para levantar sus haciendas, cosieron, limpiaron, cocinaron y mecieron las lágrimas de los demás; que salieron de sus casas a un hospital, una escuela o una tienda; que no se casaron o sí, que tuvieron hijos o no, que cuidaron a sus padres, que bajaron la cabeza a veces y aprendieron a ceder y perdonar tanto. Recuerdo a los hombres de la casa y su enorme conflicto para encontrar un equilibrio entre el amor, la valoración y los condicionantes sociales.
Mi reconocimiento a cada una de ellas y ellos, por que su camino hizo que el mío, tan complejo, fuera el mío y el de nadie mas. En eso estamos.
No todas las mujeres de este mundo corren la misma suerte. Aún hay muchas troyanas desplazadas, heridas en lo mas hondo, subastadas, atemorizadas, obligadas a ocultarse sirviendo a intereses de otros, mutiladas en su sexo, obligadas a los peores trabajos por los peores salarios y asesinadas en sus propias casas.
Por mi y por todas y cada una de nosotras, las de cerca y lejos, celebro hoy el 8 de marzo sin olvidar que cada día debería ser el día de la mujer hasta que no haga falta. ¡Feliz día y semana!
Creo que es una inmensa suerte disponer del tiempo suficiente para hacer una visita al Aventino, una de las siete colinas sobre las que se levantó la ciudad de Roma. Allí, en pleno rione Ripa, en el oasis de un tranquilo barrio residencial romano, se encuentran, junto al palacio de los Caballeros de la Orden de Malta, los antiguos complejos conventuales de origen medieval de San Alessio y Bonifacio, Santa María del Priorato, Santa Prisca y Santa Sabina, con los jardines de los Naranjos y de San Alessio, que constituyen un mirador espléndido sobre la ribera del Tíber. Unos minutos andando desde la Plaza de la boca de la Veritá, dejando a un lado el Circo Máximo y siguiendo Clivo dei Publicci y la Vía de Santa Sabina, te trasladan a otro espacio y otro tiempo. La paz que se respira al pasear sus calles y conventos hace olvidar que se encuentra una en pleno corazón de la gran ciudad eterna en el siglo XXI, justo allí unos 2000 años antes había un bullicioso y plebeyo barrio en el que los emperadores levantaron murallas, templos, termas, etc. La riqueza clásica del Aventino y su posición hicieron que fuera en esta zona donde de forma mas intensa se sufriera el saqueo de los godos de Alarico en el año 410 d C, pasando a ser abandonado como barrio de viviendas y devenir en un desierto urbano ocupado por eremitas y monasterios.
La colina, que había sido fortificada en época imperial -murallas servianas- fué refugio en 537 del Papa Silverio, que había sido acusado por Justiniano de haber pactado con el ostrogodo Vitige. Las primitivas defensas fueron reconstruidas a finales del siglo X por Otón III , emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, que intentó, sin éxito, renovar esta posición política desde Roma.
Mas tarde, el castillo del Aventino fue ocupado por la familia Savelli.
El Aventino y la fortaleza Savelli
A finales del siglo XIX , toda la zona este de colina se convirtió en un exclusivo y lujoso barrio romano que hoy queda a espaldas de los conventos, en una tranquilísima zona residencial. No solo no deben perderse su visita, sino que, si me admiten la propuesta, les invitaría a conocer, de forma prioritaria, Santa Sabina.
La colina del Aventino vista desde el Campidoglio, fotografía hacia 1895
Plano del Aventino en época romana.
Il Buco dellla serratura, en la puerta del Palacio del Gran Priorato de la Orden Soberana y Militar de Malta, que también alberga la embajada de la Orden de Malta ante la Santa Sede. Miles de personas hacen cola para asomarse por ojo de la cerradura desde donde se puede ver la cúpula de la basílica de San Pedro al fondo de un pasillo enmarcado por cipreses.
Vista del otro lado del Tiber desde el Jardín de los Naranjos de la colina del Aventino, junto a Santa Sabina.
La Basílica de Santa Sabina ha sido sorprendente y, para mi, un inesperado hallazgo. Construida en el siglo V d.C, siguiendo los cánones de las antiguas basílicas de época romana, es una de las conocidas como menores de Roma y sobre ella existe un título cardenalicio. Parece claro que su construcción se debe a la actuación del sacerdote de origen dálmata Pedro de Iliria, quien la mandaría erigir entre 422 y 432, levantándose el templo sobre una casa romana, que la tradición a atribuye a la noble Sabina - posteriormente santificada junto a su sierva-.
Desde el año 1219, la iglesia fue confiada por el papa Honorio III a Santo Domingo de Guzmán, que vivió y trabajó en esta iglesia y en la que se conserva todavía su celda, hoy convertida en capilla, y, por ello, a la Orden de Predicadores, constituyéndose en su sede general.
Del expolio del antiguo templo romano de Juno Regina, situado en sus inmediaciones, procederían las veinticuatro columnas que configuran hoy la planta de la basílica cristiana, si bien existe un buen número de piezas romanas recolocadas en diversas zonas del templo como el pórtico y el atrio.
Las esbeltas columnas, de fuste acanalado, están hechas en mármol, y presentan capiteles corintios decorados con hojas de acanto.
A los pies de las tres naves se encontraba un atrio exterior porticado y una fuente, espacios que servían para albergar a los no bautizados, los catecúmenos, así como el nártex, todos profundamente transformados.
Las paredes de la fábrica original del templo son lisas, con grandes ventanas abiertas en la parte más alta de la nave central y los espacios entre columnas de la nave central aparecen decorados imitando el opus sectile. Sobre estos motivos decorativos debía hallarse ciclo de imágenes con escenas del Nuevo y del Antiguo Testamento, absolutamente desaparecidas. Al mismo siglo corresponden los restos del antiguo campanario que es perceptible e identificable en la base de la espadaña barroca, situada a la izquierda de la fachada de la iglesia.
1. Entrada principal
2. Atrio
3. Lapis diaboli
4. Puerta de madera tallada
5. Mosaico con la dedicación
6. Tumba de fray Muñoz de Zamora
7. Schola Cantorum
8. Ábside
9. Capilla de santa Catalina de Siena
10. Capilla de san Jacinto
Opus sectile en los intercolumnios de la nave central
En la contrafachada se conserva el mosaico de dedicación del templo, cuyo texto, distribuido en seis líneas, es el siguiente:
CULMEN APOSTOLICUM CUM CAELESTINUS HABERET
PRIMUS ET IN TOTO FULGERET EPISCOPUS ORBE
HAEC QUAE MIRARIS FUNDAVIT PRESBYTER URBIS
ILLYRICA DE GENTE PETRUS VIR NOMINE TANTO
DIGNUS AB EXORTU CRHISTI NUTRITUS IN AULA
PAUPERIBUS LOCUPLES SIBI PAUPER QUI BONA VITAE
PRAESENTIS FUGIENS MERUIT SPERARE FUTURAM
Cuando Celestino tuvo el grado supremo de la dignidad apostólica
e irradiando el mundo entero como el primero de los obispos
ésto que admiras aquí fue fundado por un presbítero de Roma
de la nación ilírica, Pedro, un hombre digno de llevar este nombre
porque se nutrió desde pequeño dentro de la corte de Cristo
rico para los pobres, pobre para sí mismo, y que, huyendo de los bienes de la vida
presente, mereció esperar la vida futura.
La representación de las iglesias hebrea y de los geniles. http://www.radiovaticana.va/gallery/esc/giorno_13/index.asp?lng=en
A ambos lados del texto se representan la iglesia de los hebreos y la de los gentiles. Esta parte, la única conservada, se complementaba -según algunas fuentes del siglo XVII- con los símbolos del Tetramorfos y las imágenes de San Pedro y de San Pablo.
De la basílica paleocristiana del siglo V es también la puerta de madera de ciprés con dieciocho recuadros originales -en origen fueron veintiocho- cuya conservación es excepcional, si bien es cierto que ha tenido algunas restauraciones y añadidos, como la banda de racimos y pámpanos de uva que recuadra cada una de las escenas.
Se representan en estos 18 casetones, sin orden y entremezclados, episodios del Antiguo y Nuevo Testamento desde Moisés, al profeta Elías, la Epifanía, los milagros de Cristo, su Crucifixión -una de las más antiguas representaciones conocidas y la primera en colocarlo entre los dos ladrones, aunque a un tamaño mayor-, la Ascensión, etc. Se apunta que la autoría de las escenas es dúplice, correspondiendo a autores con inspiraciones diferentes, una helenística y otra tardoantigua
Escena de la crucifixión, de tradición tardoantigua
Una curiosidad es que, en el año 1836, al realizarse la restauración de la escena del paso del Mar Rojo, el rostro del faraón -a punto de ahogarse- fue cambiado por el del ya fallecido napoleón Bonaparte.
El interior basilical está conformado a la manera clásica, mediante tres naves, divididas por las columnas expoliadas, como ya apuntamos, del templo de Juno Regina, y un ábside semicircular correspondiente a la nave mayor. Posee un transepto tras el que encontramos un sencillo iconostasis y un ábside semicircular con tres vanos flanqueado por dos estancias, la prótesis y el diaconicon.
Sobre el arco triunfal se sitúan quince clípeos, representándose en el central a Cristo y a cada uno de los lados las cabezas de los Apóstoles, profetas, papas, y en los extremos derecho e izquierdo dos edificios que simbolizan respectivamente la Jerusalén y la Belén celestes, desde las que salen nueve palomas al vuelo. Estos clípeos fueron pintados entre 1919 y 1920 por Eugenio Cisterna usando la técnica del fresco, en color sepia, sobre la base de una información citada por Giovanni Giustino Ciampini en el siglo XVII, quien vió los clípeos antiguos, que estaban realizados en mosaico, antes de que fueran destruidos hacia 1724-1730. Se trata, pués, de una copia del siglo XX sobre la base de una copia del siglo XVII, muy significativa, pues da una idea de esta singular iconografía en un arco del triunfo. También es posible que el mosaico, que en la construcción paleocristiana del siglo V decoraba el frontal del altar, tuviera un tema análogo al reproducido por Taddeo Zuccari en el fresco de 1560.
Cerca del presbiterio se encuentra la schola cantorum, el coro, reconstruido en 1936 en una inspiración paleocristiana, también se reutilizaron restos de los antiguos plúteos.
Relieves paleocristianos reutilizados en la actual Schola Chantorum, reconstruida en 1936
El altar mayor, colocado sobre un suelo realzado, se caracteriza por un frente de altar en pórfido rojo. La propuesta de lectura iconográfica global de la decoración interna del edificio señalaría entonces a la Iglesia aludida a partir de las Ecclesiae, profetizada por los dos príncipes de los Apóstoles (san Pedro y san Pablo), narrada en las Escrituras y elevada por la Iglesia romana, que sigue una elaboración cercana a la "Ciudad de Dios" de san Agustín.
Se trataría de uno de los primeros ejemplos de iconografía cristiana en una sede monumental de Roma, en la que la cancillería del papa Sixto III (432-444 d.C.) elaboró, en clave conceptual, la voluntad de preeminencia de la sede romana, entendida, como Iglesia universal y la unión de la Iglesia de los Hebreos y de los Gentiles en el nombre de la nueva Iglesia romana.
Al exterior, carece de fachada, ya que está englobada en el atrio que calca la planta del antiguo nártex, uno de los cuatro brazos del antiguo cuadripórtico, actualmente dentro del monasterio dominico, aunque también puede accederse a través de un portal, precedido por un pequeño pórtico con tres arcos, situado en el lado derecho.
Fresco de estilo bizantino de Santa Sabina. En el centro la Virgen y el niño flanqueada por pedro y Pablo, las santas Sabina y Serapia, Jorge y Teodoro
En marzo de 2010 comenzó la restauración de una de las zonas de la Basílica de Santa Sabina en Roma. El trabajo duró cuatro meses, pero hubo una sorpresa que cambió el plan establecido. Al eliminar el yeso de una de las paredes del pórtico de la iglesia, apareció un fresco en el que se distinguía a la Virgen María y a Jesús datado entre los siglos VII y VIII entre los santos Pedro y Pablo, flanqueados por las santas Sabina y Serapia, mientras que en la parte inferior aparecen el archipresbítero Teodoro y el presbítero Jorge, delegados papaples durante el III Concilio de Constantinopla, que han permitido datar la escena.
Se completa el conjunto con un claustro cuadrangular con galerías en los cuatro lados que se abren hacia el centro con políforas sustentadas por columnitas marmóreas.
El interior fue profundamente remodelado durante las restauraciones de Domenico Fontana en 1587, primero, y de Francesco Borromini en 1643, después. Las restauraciones de Antonio Muñoz, llevadas a cabo en dos fases (1914-19 y 1936-37) devolvieron a la iglesia -transformada en lazareto a partir de 1870, a consecuencia de la supresión de los monasterios- su estructura originaria.
De las construcciones barrocas quedan solamente las dos capillas laterales de planta cuadrangular cubiertas con cúpulas, estas dos capillas están dedicadas respectivamente a San Jacinto (derecha) y a Santa Catalina de Siena (izquierda).
Tumba de fray Muñoz de Zamora
Lapis diáboli, en realidad una pieza precedente recompuesta que se conserva en el centro de la Schola Cantorum
En Santa Sabina, se han celebrado cónclaves, elegido papas y constituye, además, la primera estación de la Cuaresma, pronunciándose allí la homilía papal el miércoles de ceniza.
Espero haber despertado en ustedes curiosidad e incitado a su visita.
¡Que pasen una feliz semana!
Bibliografía Coburn Soper, Alexander; 1938: "The Italo-Gallic School of Early Christian Art", The Art Bulletin, Vol. 20, n.º 2, pp. 145-192. Delbrueck, Richard; 1949: "The Acclamation Scene on the Doors of Santa Sabina" (en Notas), The Art Bulletin, Vol. 31, n.º 3, pp. 215-217. Delbrueck, Richard; 1952 :"Notes on the Wooden Doors of Santa Sabina", The Art Bulletin, Vol. 34, n.º 2, pp. 139-145. Kantorowicz, Ernst H.; 1944: "The 'King's Advent': And The Enigmatic Panels in the Doors of Santa Sabina", The Art Bulletin, Vol. 26, n.º 4, pp. 207-231. Thayer's Gazetteer (en inglés), con Mario Armellini's Le Chiese di Roma (en inglés) Iglesias de Roma: "Santa Sabina all'Aventino" (en inglés) Enlaces http://web.archive.org/web/20081221024446/http://www.rome101.com/Christian/Sabina/ http://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Gazetteer/Places/Europe/Italy/Lazio/Roma/Rome/churches/S.Sabina/home.html
Visitas guiadas por voluntarios en las ruinas del Monasterio Jerónimo de la Armedilla, en Cogeces del Monte (Valladolid), Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento
Que el Patrimonio Cultural es cosa de todos no es algo que acabe de inventarse. De hecho su propio nombre y las normas elaboradas para su protección y conservación implican a la sociedad en la salvaguarda y acrecentamiento del patrimonio por ser de todos, de usufructo colectivo y por tanto de responsabilidad del conjunto de la sociedad.
Las instituciones públicas son garantes de que así sea, sólo que durante un tiempo, el mundo académico, empeñado en la construcción del aparato técnico y metodológico, acaparó, junto al institucional todo el protagonismo, acostumbrando al ciudadano a exigir que fuera la Administración pública quien interviniera a cada paso en todo lo relacionado con el reservado mundo del Patrimonio Cultural. Las administraciones responsables de las competencias en materia de salvaguarda, pasaron mas de una década intentando establecer departamentos, consolidar presupuestos y aquilatar atribuciones. Hace unos veinte años comenzó a hablarse del valor del Patrimonio Cultural. Se han hecho reuniones, hay foros, cluster y transversalidad en las políticas. Se ha escrito y analizado sobre la repercusión económica directa e indirecta del patrimonio Cultural, de su papel en el desarrollo sostenible, en el impulso del turismo y el ocio y sobre la reversión a la sociedad de los bienes integrantes de ese patrimonio de todos. Se ha pasado de considerar Patrimonio Cultural exclusivamente los bienes monumentales de carácter noble y litúrgico, repletos de arte, pasando a integrarse en este mismo concepto el folklore, las representaciones simbólicas comunitarias, las costumbres, las técnicas y actividades tradicionales, las escrituras cotidianas y las construcciones industriales, entre otras muchas cuestiones. Visitar un museo ya no es la única opción para conocer los bienes arqueológicos y artísticos; centros de interpretacion, gabinetes pedagógicos y didácticos, talleres en las escuelas y soportes educativos digitales, recreaciones infográficas y plataformas digitales permiten acceder al Patrimonio como hasta ahora era impensable hacerlo .
Patrimonio cultural pastoril. Grabación para el programa de televisión Rincones con Encanto. En el chozo de los Hilas y Parque etnográfico de los pastores de Cogeces del Monte (Valladolid) con la periodista Beatriz Sanz Olandía.
Los medios de comunicación se han hecho eco de las campañas arqueológicas de los lugares mas destacados, existen cuerpos especiales de las fuerzas de seguridad que se hacen cargo del expolio, se realiza un programa de prevención de impactos, se planifica y ordena el territorio teniendo en cuenta estos bienes culturales y se ha apostado por socializar el conocimiento científico y el resultado de las actuaciones realizadas en la investigación, restauración y conservación del Patrimonio Cultural. Fruto de todo ello ha sido la aparición de una demanda, un interés ciudadano creciente, que de forma individual y colectiva exige mejoras en la política de conservación del mismo e incluso se involucra de forma directa en la realización de denuncias sobre las agresiones a los bienes culturales, las labores de mantenimiento, las reivindicaciones de la recuperación de espacios patrimoniales para usos culturales y el desarrollo territorial, recreaciones y representaciones de todo tipo en monumentos, yacimientos y sitios históricos. Hay ejemplos para todos los gustos y una ingente cantidad de prácticas mas o menos atinadas en las que el voluntariado juega un papel primordial. Intentar realizar una apuesta por aunar el interés social y la actuación del ciudadano con el mandato de las normas y la metodología de actuación está siendo objeto de una atención especial desde algunas instancias con competencias en la materia y diversos grupos de voluntarios y/o técnicos especialistas.
Foto general de la Jornada técnica de AR&PA 2014. En la mesa, Consuelo Escribano Velasco y Miguel Angel García Velasco, coordinadores.
Una de estas apuestas se llevó a cabo en la Bienal AR&PA 2014 donde se dieron cita mas de 40 participantes del ámbito del voluntariado, el asociacionismo, las administraciones local y autonómica, la Guardia Civil, la Universidad, Fundaciones, el periodismo y los colectivos de discapacitados, en una intensiva jornada en la que se abordaron aspectos tan variados como el papel de los ciudadanos en situaciones de emergencia y desastre, la valoración de las experiencias, el papel de los ciudadanos en la protección eficaz frente al deterioro y el expolio, los mecanismos de las fuerzas de seguridad en la protección del Patrimonio Cultural, la educación e innovación en el ámbito de la divulgación del mismo, su tratamiento periodístico, las recreaciones en el marco de la valoración del patrimonio arqueológico y la accesibilidad.
Mesa de la Jornada técnica en AR&PA 2014 con el capitán Javier Morales, Jefe del Grupo de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil
Haber apostado por su programación y coordinación responde a la necesidad de crear ámbitos de intercambio y formación que permitan a los ciudadanos actuar y exigir con responsabilidad, formarse y trabajar de forma coordinada con técnicos y administraciones públicas. Fruto directo de la experiencia llevada a cabo es la elaboración de la propuesta de decálogo que hoy me atrevo a compartir con ustedes y de la que soy responsable junto con Miguel Angel García Velasco. Creemos que merece la pena hacerlo público y esperamos su parecer.
Buenas prácticAShttp://monasterioderioseco.com/semana-del-voluntariado/
Decálogo del voluntario del Patrimonio Cultural. Propuesta de buenas prácticas.
El patrimonio cultural es un derecho y debe estar al
servicio de los intereses del colectivo social. Son los ciudadanos los que valoran su patrimonio y deben velar por la protección del mismo como legado a lo
largo de las generaciones. Cualquier persona puede, como ciudadano de pleno derecho, actuar de forma voluntaria en la salvaguarda y disfrute de los bienes culturales teniendo en cuenta la especificidad del mismo, la metodología y los límites de su intervención, su fragilidad y la necesidad de preservación, protección, mantenimiento y usufructo. Teniendo en cuenta lo anterior y valorando las experiencias realizadas en esta materia con sus aciertos y handicaps, se elabora una propuesta de buenas practicas en el voluntariado del patrimonio cultural que se resume en los siguientes puntos
1.- Un voluntario es cualquier
persona que con independencia de su edad, sexo, creencias y formación quiere
realizar un trabajo beneficioso para la correcta gestión del patrimonio
Cultural bien sea respecto de un bien o conjunto de bienes, un territorio o un aspecto concreto.
2.- Un voluntario del Patrimonio
debe obtener una formación adecuada para conocer y respetar el Patrimonio
Cultural, entendiendo que ésta se refiere, al menos, a las normas que rigen su
protección, sus características y la diversidad y especificidad de las actuaciones que puedan acometerse.
3.- Debe ser un
intermediario entre las Instituciones y el resto de la sociedad.
4.- Jamás suple el
papel del técnico cualificado necesario para la ejecución de una intervención
en el patrimonio, salvo que dicho técnico sea también un voluntario.
5.- El trabajo de los profesionales y los gestores del
patrimonio debe permitir la colaboración de
los voluntarios y viceversa,
asentándose sobre las bases del respeto y la clarificación de sus papeles
diferentes en las intervenciones que se programen.
6.- El voluntariado se asienta
sobre actitudes y aptitudes:
. Las actitudes giran en torno al interés por el desarrollo sostenible,
como agentes dinamizadores de los territorios, conocedores de la realidad
cultural y su pasado que actúan de forma entusiasta.
. Las aptitudes: relacionadas con
la formación en el conocimiento, necesidades de investigación, mantenimiento, protección, conservación, protección y puesta en valor.
7.- Sus actuaciones deben
desarrollarse siempre dentro de la legalidad vigente respetando
escrupulosamente el régimen de competencias y autorizaciones establecidos para
la protección del patrimonio cultural.
8.- El trabajo voluntario es una
labor de equipo en el que todos forman
parte del mismo cada uno con un fin determinado.
9.- El voluntario tiene
necesariamente un sesgo social que debe perseguir la conciliación, cohesión e
interactuación con otros campos: la educación, el medio ambiente y el Turismo.
10.- El voluntario del patrimonio
debe ser capaz de reconocer su identidad cultural y transmitir el concepto y el
programa de actuaciones que realiza. Espero que les resulte de interés. ¡Les deseo una buena semana!
Nada de esto hubiera sido posible sin que los responsables de la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León con Enrique Sáiz Martín Y Jesús del Val Recio a la cabeza hubieran apoyado nuestras inquietudes y trabajo..
No hubo un acuerdo inicial cierto entre los investigadores sobre quien fue el esposo de la noble donna Leogundia, hija de Ordoño I de Asturias, si bien pronto se reveló su coetáneo, el señor García Iñiguez, como candidato mas seguro.
Ordoño I de Asturias. Tumbo A de la catedral de Santiago de Compostela.
Inaugurando la segunda mitad del siglo IX se realiza el real enlace, un auténtico pacto de estado entre dos reinos emergentes del norte peninsular, el segundo o tercero del navarro, cuya excepcionalidad radica en que nos ha brindado la oportunidad de conocer un texto, recogido al final del texto del Códice de Roda, que es el mas antiguo ejemplo de canto de loa de bodas que conocemos en nuestro territorio.
Códice de Roda
El panegírico, encargado por el novio, es un himno que menciona quienes son los súbditos y cúales las virtudes de la esposa, la gran fiesta prevista, el banquete y el importante papel que la música juega en la celebración, pues no sólo contiene en el texto especificidades sobre las melodías que acompañaban la ceremonia con cantos al son de cítaras (de cuatro cuerdas), liras y címbalos, si no que también lleva, en la primera estrofa, notación musical neumática mozárabe, constituyendo el primer ejemplo de música nupcial conocido en la actualidad.
Su texto es el siguiente:
(L) Brindemos con alegría por la gran Leodegundia, hija de Ordoño. Entónense en su honor, entre aplausos, dulces loas como sones de flautas.
(E) Digna de su óptima sangre real, orgullo del linaje de su padre y de la alta gloria de su ascendencia materna.
(O) Elogiemos con voces de himnos y suaves canciones sus ejemplares costumbres y su facilidad y erudición en las ciencias sagradas y profanas.
(D) En su rostro brillan el decoro y la modestia y da gracia a cuanto dispone con admirable orden..
(E) Dichoso el esposo que dispone la castidad de Leodegundia, grata a Dios y amada sin mácula.
(G) Alégrense las personas que forman su casa, y entonen cánticos con dulces voces y ritmos por su Señora.
(U) Para que alcance felicidad largo tiempo y se vea con hijos y nietos, alegría y buenas amistades, lo que rogamos reiteradamente a Dios.
(N) Y en loor de doña Leodegundia tañan los músicos las cuatro cuerdas de sus cítaras con bellas melodías.
(D) Que los habitantes de Pamplona canten a Leodegundia con un orfeón de insistentes voces en tanto que suenan las vibrantes liras y flautas.
(I) Renovad siempre su recuerdo, que ella os ama como si siempre os hubiese conocido.
(A) Exaltarla, amigos y parientes queridos, porque, como en hija predilecta, se manifiestan en ella el carácter y los saberes de su padre.
(P) Bellísima Leodegundia, escucha las melodías que con sus agradables instrumentos te dedican los que te sirvan, para que los atiendas.
(V) Piden , sierva de Dios, que seas dichosa y protejas a los huérfanos y a los pobres y resultes grata a todos tus súbditos.
(L) Que la luz de Dios caiga sobre ti y ahuyente las sombras pecadoras, y observes la Santa ley Divina.
(C) Resuene el conjunto coro para que ... Cause alegría a los que te quieren.
(R) Suena y se reproduce la canción y los versos musicales armoniosos y suaves en las salas de tu palacio real.
(A) Brilla tu hermoso rostro mientras los criados preparan las copas de ambrosía para la fiesta.
(O) Los próceres y los amigos se sientan junto a los reyes en la mesa cubierta de viandas deliciosas.
(R) En el preparado banquete el signo de Cristo bendice la viandas reales y también, piadosamente, las que como siempre van a ser destinadas a los pobres.
(D) Así las oraciones de los pobres que piden por los reyes son escuchadas por el Redentor.
(O) Vengan los coros ante los invitados y dediquen al Dios que nos da vida sus más amables melodías.
(N) No hay canciones groseras o escandalosas ni alegría de orgía. La fiesta se celebra entre laudos al Altísimo.
(I) Comiencen los cánticos vibrando las liras y los címbalos, y rindan sus primeros arpegios, que en el banquete se escuchan, en honor del Rey de los Reyes, que a todos nos rige.
(I) Y canten ahora con nuestros versos a la clara Leodegundia y al matrimonio que nos ha traído para todos.
(F) Que vivas feliz bajo la protección de Cristo, poseas tu reino sin adversarios y que nunca triunfen sobre ti los enemigos.
(I) Sigue la dulce ley de Dios ... que a los humildes y los mansos lleva el Reino eterno.
(L) Traspasa las puertas de la casa de Dios con humildad y piedad frecuentes y hazte pura con las lágrimas y oraciones dirigidas al Señor.
(I) Así, entre dulces cánticos, te reconfortarás con las palabras de vida del Redentor.
(A) Salve, doña Leodegundia, que Dios te proteja siempre y que después de larga vida alcances el Reino de Cristo con todos los elegidos.
Cítara. Museo de la Música. Colección de Luis Delgado. Urueña (Valladolid)
http://www.funjdiaz.net/museo/ficha.php?id=13
Pero es que, como habrán podido percibir en la transcripción, es un acróstico, pues las primeras letras de cada verso permiten leer un texto latino que reza " Leodegundia pulchra ordonii filia".
La reina había nacido en 845 en la familia real asturiana, donde las mujeres gozaban de un estatus especialmente protegido en derechos dinásticos. Allí recibiría además de una instrucción típicamente femenina -siguiendo las costumbres de la época en cuanto a las habilidades propias del ámbito doméstico, en la que cobran protagonismo especial el hilado, el bordado y el uso de la rueca- otras encaminadas a incrementar las cualidades de su intelecto en el ámbito de la música y las letras. La reina de la loa nupcial no es sólo bella sino culta e instruida.
Concertadas dote y boda, la novia, de 13 años, se trasladaría, protegida y amparada por su comitiva real, de Oviedo a Pamplona, un territorio que a fecha de la boda, que se produce en 858, no es aún sede de ningún reino.
Poco mas sabemos de este personaje, salvo que dió a luz una hija, doña Óneca, sumergiéndose en el silencio al que durante siglos se mantuvieron muchas reinas.
Algunos han querido proponer su retiro espiritual lejos de Pamplona, en el convento gallego de Bobadilla, donde se conoce de la existencia de la monja escritora Leogundia que copió el himno dedicado en su honor bajo el título “Versi domna Leodegundia regina” que concluía del siguiente modo:
Del blog http://www.condadodecastilla.es/personajes/leodegundia-monja-escriba/
O uos omnes qui legeritis hunc codicem mementote clientula et exigua Leodegundia qui hunc scripsi in monasterio Bobatelle regnante Adefonso principe in era DCCCCL quisquis pro alium orauerit semetipsum domino conmendat.
“A todos cuantos leáis este códice, acordaos de la humilde Leodegundia, que empezó a escribirlo en el monasterio de Bobadilla, siendo rey Alfonso, en el año 912 (era 950). Quien rece en nombre de Leodegundia, estará rezando a Dios en su propio nombre”.
El texto corresponde a un códice que actualmente se encuentra en el monasterio de El Escorial (Madrid), con la signatura a.I.13
Pérez de Laborda, Alberto. Guía para la historia del País Vasco hasta el siglo IX. Editorial Txertoa. Donostia -San Sebastián (Tomado de J.E. Casariego)