miércoles, 29 de enero de 2020

Duhoda de Septimania y su Liber Manualis. Educando al hijo ausente




No es una carta sino un libro educativo lo que nos trae hasta este mujer carolingia del siglo IX. Noble erudita, esposa, madre, culta, tierna y cariñosa se refiere a su hijo ausente como “mi hijo primogénito, tan deseado”, “yo te exhorto, muy estimado hijo Guillermo” confesando su intención y necesidad de escribir tanto para suplir las conversaciones con su hijo adolescente, del que la separaron, como para educarle en el camino de la salvación a través de la moral cristiana, lo que le permitiría encarar adecuadamente los conflictos y dificultades que pudiera encontrar a lo largo de su vida. 
Como cualquier otra madre le dice amorosamente: "mío es el discurso pero tuyas serán las obras".
Nunca tuvo intención de dejar fuera de sus preocupaciones maternales ni de su obra a su hijo mas pequeño, un bebé cuando se lo arrebatan, indicándole de forma expresa a Guillermo la necesidad de querer, educar y enseñar valores al hermano pequeño.

 “Cuando tu hermano pequeño, del que ahora mismo no se ni el nombre, reciba el bautismo, no dejes de enseñarle, quererle y animarle a actuar con rectitud, y muéstrale este pequeño manual que escribo para ti, con tu nombre, cuando el llegue a la edad de hablar y leer"  

" Si mi segundo hijo hubiera tenido tu misma edad,
le habría escrito otro libro dedicado, igual que a ti"

En nombre de la Santa Trinidad, comienza el libro manual que Dhuoda:  "A la mayor parte de las madres de este mundo les es dado gozar de la proximidad de sus criaturas, mientras yo, Dhuoda, me veo tan lejos de ti, hijo mío Guillermo, y por ello llena de ansiedad y de deseo de serte útil,  te envío esta obrita escrita con mi nombre, para que la leas y te formes; me alegraré si, aunque yo esté corporalmente ausente, precisamente este librito te hace pensar cuando lo leas, en lo que, por amor de mí, debes hacer. 

Así llegamos a la historia de una mujer culta, una madre sola y de su obra, un breve texto que quiere rescatar y homenajear la memoria, importancia e influencia de una gran mujer. Una más de esas representantes de la mitad de la población...la otra mitad.


Roberto del Monte. Biblioteca Nacional de Francia. Paris
Copia del Liber-Manualis-ms-12293-XI-2-3-12.jpg


A mediados del siglo IX, utilizando un latín renovado, más sencillo, fácil, ágil y claro y tal vez algo menos vigoroso que el clásico y el utilizado por los padres de la Iglesia, escribirá la carolingia Duhoda su obra " Liber Manualis" traducido como "Manual para mi hijo",  considerado el primer tratado pedagógico de la Edad Media.
Escasamente conocida  para la mayor parte de nosotros, su obra tuvo una repercusión impresionante, pues contribuyó decididamente en la educación de su nieto, Guillermo de Aquitania, conocido como Guillermo el Piadoso, que en 910 fundó la abadía de Cluny, en la Borgoña francesa.
A la admiración por su obra y la influencia que tuvo en la historia, se une la que siento por una mujer que trasciende el dolor por la separación obligada de sus hijos y es capaz, generosamente, de alumbrar, en la distancia, la educación ética y moral de la prole.
Dhuoda había nacido a comienzos del siglo IX en una familia de la alta nobleza  Algunos sostienen que era hija de del duque de Gascuña, Sancho I López, y de Aznárez de Aragón, hija a su vez del conde de Aragón, Aznar I, mientras que para otros su procedencia, a partir del estudio de su nombre, sería el norte de la  Galia o Germania, sin que falten los que la hacen descender de la nobleza  visigoda y quienes sostienen que se trata de la hija de una noble familia de  Septimania.
Lo cierto es que su estatus, al que ella hace constantes referencias, le habría permitido recibir una buena educación, aprendiendo a leer y escribir en ese nuevo latín del que hablábamos al principio de este texto.
Es ella misma la que comenta algunos de sus datos biográficos como el su ascendecia noble y su casamiento en Aquisgrán con  Bernardo de Gothia, primo de Carlomagno, conde de Septimania, a la edad de 15 años, el 29 de junio del 824.


"Trono de Carlomagno" en la Catedral de Aquisgrán.  El emperador se convirtió en un mito, al fundar su reino en el año 800, con capital en Aquisgrán. 
Foto: Wikimedia Commons.


En el 826, Bernardo de  Septimania fue nombrado conde de Barcelona, en la Marca Hispánica, y, sin que se sepan los motivos tuvo de abandonar la corte con su esposa, con quien se trasladó a  Uzés, cerca de Nîmes. Aunque el pudo volver a la corte en otras ocasiones, Dhuoda se quedó recluida, contra su voluntad, en su residencia de Uzés. Nunca volvería a pisar la capital de los francos. Ese mismo año, en el mes de noviembre, nacería su primer hijo, Guillermo.



Territorios de Bernado de Septimania, hijo de Guillem de Tolosa, primo hermano de Carlomagno entre 826 y 832. Sus dominios incluyeron parte de la Marca Hispánica. Fue conde de Tolosa (835-844), conde de Narbona (826-844) y conde de Barcelona (826-832 y 835-844).


Bernardo había sido valedor de Luís el Piadoso cuando el emperador Carlomagno se enfrentó a sus hijos Lotario,  Pipino y Luís en el 829 en defensa de los derechos de Carlos, hijo de un segundo matrimonio.
En el 830, cuando ganó Lotario, Bernardo fue acusado de adulterio con la emperatriz Judit de Baviera, segunda esposa de Luis el Piadoso y tuvo que huir a Barcelona.
Tiempos convulsos para los carolingios  que establecen y rompen alianzas y acuerdos, fomentan revueltas y con ello arrastran el futuro de Bernardo y Duhoda. Fruto de aquellos vaivenes el conde pasa a ser declarado inocente del adulterio,  si bien llega a perder sus títulos para recuperarlos en el 835 gracias a la victoria de  Pipino frente a  Lotario. 
Parece que Bernardo fue poco hábil o afortunado en la elección de sus preferencias dinásticas y que su mujer se endeudó con prestamistas cristianos y judíos con el fin de mantener las campañas militares de Bernardo.
Según afirma la propia Dhuoda, Luís el Piadoso murió en el 840 en medio de las “inestabilidades y discordias del reino”, pues tras su muerte empezó la lucha por el poder entre sus hijos.



Salterio del siglo X con la representación de Carlos el Calvo.  
BNF (Bibliothèque Nationale France, París).

Bernardo volvió a apoyar a Pipino el Joven contra el nuevo rey Carlos el Calvo  al que finalmente rindió vasallaje. La desconfianza hizo que tuviera que enviar como rehén a la corte de Carlos el Calvo a su hijo Guillermo cuando tenía quince años.
En el año 841, quince años después de Guillermo, nació el segundo hijo de Dhuoda y Bernardo, que fue enviado por su padre a un monasterio de Aquitania cuando todavía no había recibido el bautismo.


Pintura que representa a una condesa lujosamente vestida (Lucía de Pallars, muerta en 1090) portando el cirio que simboliza su propia muerte. Ábside de San Pedro del Burgal, Pallars Sobirà, Lérida, Cataluña; Románico, siglos XI-XII. Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC).
Foto: Marta Jordán Bonet, tomada de http://mensajeradelahistoria.blogspot.com/2019/03/duoda-la-condesa-de-barcelona-cartas-de.html


Ese mismo año, el 30 de noviembre, privada de ambos hijos, Duhoda empieza a redactar un manual para la educación de su hijo mayor, que acabó de escribir el 2 de febrero 843. No debió ser fácil para la ella sobreponerse a la pérdida de relación con Guillermo y Bernardo,  pero trabajó sin descanso y dejó acabada la obra educativa destinada a la formación cristiana de su hijo mayor.  Es así como Dhuoda acometío su misión maternal en una doble vertiente: la de dar la vida a su hijo  y la de alumbrar su nacimiento espiritual, tal vez incluso mas noble, a través de un libro pedagógico.
En el queda reflejada su personalidad, su sentido de la vida y la forma de comportarse, que se acercaría a las reglas educativas y teológicas de aquellos tiempos.
El manual de educación que escribe Duhoda para su primogénito expone la práctica de la moral cristiana con cercanía y convencimiento, deteniéndose en el desarrollo de los los siete dones del Espíritu Santo y las ocho Bienaventuranzas, sin olvidar que los Salmos son la oración por excelencia y sin obviar hablar de la muerte del cuerpo y la del alma. 
Exhorta a Guillermo  ( "te pido, te ruego...") a leer y a rezar considerando ambas acciones como  pilares fundamentales en su formación como caballero devoto y cultivado,  al que  invita a tener y  leer muchos libros, meditar sobre su contenido y profundizar sobre sus enseñanzas.
La sinceridad, la fidelidad, el agradecimiento, la amistad y la servicialidad habrán de ser las virtudes que le proporcionen alegría y equilibrio.



Final del capítulo diez e inicios del capítulo once del Liber Manualis.
Fuente: Edouard Bondurand. Recuperado de Gallica BNF.


La obra alterna una cuidada prosa con poemas didácticos, juegos de palabras, juegos aritméticos, frecuentes imágenes y muchos ejemplos tomados de la vida,  pero fundamentalmente de la Biblia - El libro de Job y los  Salmos del Antiguo Testamento, mientras que del Nuevo Testamento destacan los evangelios, en especial el de Mateo, y las epístolas de San Pablo- sin que falten en sus enseñanzas las citas a los Padres de la Iglesia, Prudencio, Donato, Isidoro de Sevilla,  la Regla de San Benito y los monjes benedictinos más cercanos, como Alcuino - revisor de la Vulgata- y Rabano Mauro, así como referencias a obras profanas como la Ars  Grammatica de Elio Dado (s.IV). 
El libro se articula en setenta y tres capítulos, además de una introducción, invocación y prólogo, y  se puede dividir en tres partes: una primera en la que expresa las relaciones del cristiano con Dios, una segunda  donde hace referencia a las relaciones con el prójimo y la tercera que muestra el camino de la perfección personal.
La obra que podría pertenecer al género literario de los specula, es decir,  los espejos donde se refleja la imagen ideal que se ha de imitar, es original pués no sigue la tradición de las obras escritas por eclesiásticos  ya que su autoría se debe a una mujer, que es madre del destinatario y laica.
Algunos autores han planteado si realmente fue  Dhuoda la autora de esta obra, si fue escrita por ella personalmente o fue dictada, o si fue encargada a otra persona, pero el estudio detallado de algunas expresiones que hacen alusiones a la vida familiar y el sentido emocional de la obra, como ha demostrado Bessmertny, hacen pensar que fue ella misma quien lo escribió, siendo perfectamente posible que lo dictara. 


La autora escribe un aacrónimo cuyo desarrollo es:
“DHUODA DILECTO FILIO WILHELMO SALUTEM LEGE” 
(“Dhuoda saluda a su querido hijo Guillermo. Lee.”).


Régine Pernoud, mantiene que estamos ante una mujer extremadamente culta,  en cuya obra, a pesar de que muchos literatos hayan tachado su escritura de arcaica o simple,  se percibe la reminiscencia de lenguas como el hebreo, el latín, las lenguas germanas y occitanas. 
Marie Anne Mayerski considera que es un ejemplo perfecto para poder ver como la teología es una práctica, y la manera como interpreta la Biblia, en función de su realidad y la de su familia, muestra que la teología del pueblo no estaba tan alejada de la teología eclesiástica.

Se carece de datos sobre Dhuoda después de que acabara su libro en 843 si bien se da por cierto que no vivió mucho mas tiempo. Ella misma manifiesta que se encuentra débil y llega a redactar su propio epitafio.
Es muy probable que desconociera que, tras el tratado de  Verdún firmado en ese mismo año, Carlos el Calvo emprendió una campaña definitiva contra Bernardo y  Pipino II que acabó con Bernardo acusado de alta traición y ejecutado en Tolosa.
Guillermo había sido capturado en el 847 por los normandos. Tras recuperar su libertad había sido nombrado por Pipino  como conde de Barcelona. Unido precisamente a la revuelta de la nobleza a favor de este,  había entrado en Barcelona con soldados árabes y sitiado Girona.  El apoyo a Pipino II y sus alianzas con Abderramán contra Carlos el Calvo, provocaron que, una vez derrotado, fuera ejecutado en Barcelona en el 850 a la edad de 24 años. 
Es posible, aunque no se sabe ciertamente, que Guillermo recibiera el manual escrito por su madre, lo que si se mantiene es que influyó de forma evidente en su hermano pequeño, Bernardo, y el hijo de este, Guillermo de Aquitania, fundador de Cluny.
La obra de Dhuoda es excepcional en su tiempo y su influencia histórica incuestionable.
El libro original no se conserva pero fué copiado por lo que es conocido a través de un manuscrito de la Biblioteca Nacional de Francia, en París , y de algunos fragmentos de un manuscrito de la época carolingia encontrado en la biblioteca de Nîmes, así como de una copia del siglo XIV conservado en la Biblioteca Nacional de Cataluña. 
Duoda es el título de una revista de estudios históricos sobre la mujer y el nombre del Centro de Investigación  sobre la Mujer de la Universidad de Barcelona. 
En la zona de la Septimania, entorno a Uzés y Nîmes, existen un buen número de centros educativos con su nombre. 
Dhuoda reivindicado ahora es un poquito mas conocida por estos lares.



 Liber Manualis.
Biblioteca Nacional de Cataluña, Barcelona. Ms. 569, fol.57 v
Copia del siglo XIV




¡Les deseo una feliz semana!







Bibliografía


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- BONDURAND Edouard; 1978: Le Manuel de Dhuoda. París. 

-CHEREWATUK, Karen: “Speculum matris: Duoda’s manual”. En: Florilegium, 10, 1988-1991, pp.49-64.

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-MAYESKI, Marie Anne; 1994.: Dhuoda. Ninth Century Mother and Theologian, Scranton.

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-OTERO I VIDAL, Mercè (tr.); 2004: Manual per al seu fill, Proa, Barcelona.

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- VINYOLES VIDAL, Teresa ;2003:  Las mujeres del año mil. Aragón en la Edad Media, (17), pp. 5-22.

- VINYOLES VIDAL, Teresa ;2012:. La presencia femenina en los castillos a la luz de la documentación catalana medieval. Meridies, (10), p. 176.

-WADE, Margaret: La Mujer en la Edad Media, Editorial Nerea, Madrid, 1988.


Enlaces:

. http://www.ub.edu/duoda/diferencia/html/es/primario13.html
. https://web.archive.org/web/20081205050331/http://home.infionline.net/~ddisse/dhuoda.html



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